Una Ventana Abierta

 

Estas verdades escogidas tendrán un impacto poderoso y la habilidad de transformar tu vida así como la mía.

2ª Reyes 13:14-19. Miramos aquí al rey Joas yendo a Eliseo, el profeta de Dios de edad avanzada, para pedirle ayuda para conquistar al enemigo. Eliseo le dice: “Abre la ventana”; esa declaración no era solo importante para el rey allí, sino para nosotros aquí.

Primera verdad: Dios nos ha abierto una ventana, en este barrio y ciudad, que no será cerrada. O sea la  oportunidad de tomar esta área.

Segunda verdad: “Tira una flecha por la ventana”, y juntos la tiraron: flecha de salvación, esto es un acto profético.

Saeta: está relacionado con la lengua: hacer declaración.

 

Nosotros hemos visto al enemigo por tiempo aquí alrededor metido en nuestras casas, familias, y viendo la iglesia crecer muy poco, etc. Hemos empujado, llorado, orado, pero no hemos avanzado mucho. Pero ha venido la necesidad de hacer algo grande, más allá de lo que se hizo hasta ahora. Así que ahora podemos ver: una ventana cerrada o abierta. Abramos la ventana del oriente: del este. ¿Por qué las ventanas debían ser dirigidas hacia el oriente/este y no hacia otra dirección?

A) Era el lugar de la última derrota de Israel en manos de los sirios (2ª Reyes 10:32, 33).

B) El “este” era el lugar desde donde se pronunciaban las maldiciones.

C) El “este” significa proféticamente: “comienzo de algo”, pues es el lugar donde sale el sol cada mañana.

D) Enfrentar

 

Vamos a hablar la Palabra de Dios  hacia el lugar donde actualmente no estamos experimentando victoria o desde donde provienen las luchas:

• Hacia el lugar de donde vienen las maldiciones (el diablo)

• Decretando el comienzo de algo nuevo de Dios

• Aferrarnos a la ley, que es la Palabra de Dios y a sus poderosas promesas

• Enfrentar cara a cara al enemigo y resistirle con la autoridad de Dios

•…¡¡La victoria vendrá de repente!!

 

Hoy profetizo sobre ti y este lugar que tenemos una ventana abierta, para levantarnos en un estado de victoria como nunca  antes conocimos. Este ya no es más el día del diablo, es nuestro día. Tiempo de que la iglesia crezca, que tu ministerio explote en victoria, tiempo de salir de derrotado y de afligido. Tienes una ventana abierta, si no la ves, nunca entenderás la visión que Dios tiene para ti. La ventana es la oportunidad. Y está en espera de que tú la reconozcas. Es para el hoy, el presente, de lo contrario seguirás en derrota, pensando que “algún día las cosas mejorarán”, “algún día seré bendecido”, “algún día creceremos”.

Josué lo entendió cuando escuchó esto: Josué 6:2. Tenía la oportunidad y la tomó. Hay que levantarse por encima de la imposibilidad de muros tan gigantes. Proféticamente pon tu mano sobre la mía y tiremos juntos la flecha a todo el dominio que nos pertenece, para desalojar de él, al enemigo.

Pero el rey Joas se limitó, y no tomó el máximo de beneficios: 2ª Reyes 3:18: sólo golpeó la tierra 3 veces. El profeta se enojó, si hubiera golpeado 5 o más veces hubiera derrotado al enemigo totalmente. Se conformó con escuchar que vencería a sus enemigos algunas veces y no le importó que fuera completa. El profeta se enojó porque sabía de las consecuencias futuras de esa falta de fervor e intensidad solo por golpear 3 veces. La ventana abierta es la oportunidad, pero hay que añadirle intensidad, pasión, ser agresivo, audaz, de lo contrario, no se conquistará nada como hasta ahora.

 Hermanos: no se conquistara al perdido por casualidad. Se necesita la intensidad, un corazón que diga: “Este barrio, ciudad, familias, son mías, esta área será conquistada para Jesús, ninguna enfermedad demonio, brujo o espíritu inmundo podrá detenerme. Conquistaré en el nombre de Jesús, caminaré adelante, sin timidez, trabajando para el reino. No dudaré, ni desesperaré, Dios me levantará, Él me ha dado este dominio.” ¡Amén!

Así que golpea muchas veces con intensidad hasta alcanzar lo que Dios ha prometido, este barrio, ciudad, continúa orando, intercediendo hasta que ellos vengan. Sé intenso en mente, espíritu, y en tu trabajo para Dios. La próxima acción es descubrir tu destino.

Descubriendo tu destino

La ventana abierta y el corazón ardiendo con intensidad son una parte de la cosa, pero éstos tienen que tener ojos que lo vean con un propósito, un destino.

2ª Reyes 22:1, 2: para entender esto, tienes que ver el momento que el pueblo de Dios vivía, completa y total  corrupción moral y espiritual. Y todo esto ocurría siendo ya Josías el rey. Reinó desde los 8 y hasta los 18 lo único que se dice de él es que hizo lo bueno a los ojos de Dios. Debería parecer suficiente. Tú y yo no somos libres sólo por no hacer nada malo; no, si tenemos el poder de cambiar esa situación. Como rey, él era el único con poder para cambiar la situación (somos reyes y sacerdotes), y no lo hacía. Y Dios nos ha ungido a nosotros como tales, con poder para cambiar esto. Quebrar el poder del enemigo en esta área. Pero como Josías, estamos satisfechos de hacer lo “bueno”. Pero eso no está cambiando nada alrededor. Mientras vemos la sociedad cayéndose a pedazos y estamos encerrados aquí (haciendo lo bueno). Yo me estoy levantando para terminar con eso, porque veo que el estilo de vida de muchos no ha cambiado. Y si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará? Hemos tolerado demasiado al maligno destruyendo incluso dentro de la iglesia, además del barrio y la ciudad. Josías convivió con el maligno y no lo combatió. Fue decente, bueno, pero no audaz. Yo no quiero eso para esta área ni para mi vida.

 

Pero un día, algo muy drástico sucedió en su vida, tanto que luego se dijo que no hubo otro como él en Israel. En ese tiempo, había renovación y limpieza en el templo. 2ª Reyes 8:10, 11: encuentran un rollo de la Palabra de Dios. Se lo leen al rey, y algo muy fuerte sucedió en su corazón. Tan fuerte fue lo que le impactó que rasgó su ropa. ¿Qué pudo afectarle tan fuerte? 1ª Reyes 13:1-5: 352 años antes había sido profetizado que él cambiaría el curso del pueblo de Dios. A raíz de eso, Josías hizo una profunda limpieza y reforma, que trajo un avivamiento sin precedentes en el pueblo de Dios. Después de ser confrontado con la Palabra, supo que tenía un destino que cumplir. Hay una profecía sobre nosotros dada por Jesús: Juan 4:35. Dios nos ha destinado ha cumplir ese trabajo: Marcos 16:15-18. Así que las cosas van a cambiar aquí, cuando tú veas la ventana abierta, tires tu flecha y golpees con convicción muchas veces esta tierra predicando, profetizando, orando con insistencia.

 Admitir el propósito no es suficiente

Necesitas ver que el propósito es alcanzable, no teórico. ¿A qué sientes que Dios te ha llamado hasta hoy?

1ª Corintios 9:24: correr para ganar. No por correr nada más. Si deseas hacer algo grande para Dios esto tiene que calar muy hondo dentro de ti. Tienes que verte en carrera, y ganándola. Es ganable. ¿Te ves menos frente al enemigo? ¿Incapaz de ganar? Desecha la actitud de conformismo de correr por correr. La mayoría de las veces ni tú mismo te has creído lo que decías. Ya basta de hablar de que es posible conquistar sin hacer nada.  Hasta ahora tan sólo han sido buenos deseos. Pero lo mejor de ti aun no salió a luz, lo que Dios colocó dentro de ti va a salir hoy. Por primera vez en tu vida ves la carrera como ganable, algo en tu interior se empezó a mover, te das cuenta que Dios te dice: “Corre, que ganas”. Podemos tomar esta área para Jesús.

 Hay un  enemigo de la victoria

1ª Samuel 11:1: acomodarse para sobrevivir. Habían tenido ataques que desmoralizaban y fue tanto que pidieron al enemigo hacer un pacto para servirle con tal que los ataques terminaran. Esta misma mentalidad hay dentro de los corazones de muchos cristianos que son confrontados en la batalla. La mejor respuesta: pactar para sobrevivir. Matrimonios sobreviviendo, familias sobreviviendo semana a semana, pagar cuentas como se pueda, y comer lo que se pueda, es lo que está metido en la mente de muchos en la iglesia del Señor. Si hay lo suficiente para mi vida, si apenas un alma se convierte en un año estamos satisfechos. A éstos no les pasa por la cabeza ser usados con poder por Dios y cambiar esas realidades. ¿De dónde vino esa actitud conformista? Del infierno a causa de los continuos ataques del enemigo.

Cuando comienzas a sobrevivir, estás empezando a servir al enemigo. No, la gente de Dios no fue creada para sobrevivir, fue creada para conquistar, ganar, superarme, recobrar todo lo robado, y tomar lo que Dios me llamó a tomar. no fui creado para convivir con Satanás, ni hacer pactos con él, sino para destruir sus trabajos, para conquistarlo. Ni tampoco para ser como el mundo, sino para vencerlo.

1ª Samuel 11:2: mira lo que pasa a los que tranzan con él. Perderán algo muy valioso: la visión (ojos) y el dominio. Las condiciones y precio a pagar serán muy altos. Pero por favor no sigamos esta actitud de Jabes y su gente. Hacer un pacto con el diablo sin sufrir las consecuencias es de ilusos. Tratar sólo de sobrevivir como familias e iglesia nos costará muy caro. El costo puede ser: esposo/a, hijos, economía, salud, ministerio, visión espiritual, etc.

La historia sigue en 1ª Samuel 11:3-7: al oír del pacto vino un enojo santo dentro de él. Cuando vas por la ciudad y ves sus habitantes hechos pedazos, algo como fuego se enciende dentro de ti, y dije no hay compromiso con Satanás por la ciudad, el barrio y las familias. No estaré jamás contento con sobrevivir y te diré que tú tampoco lo estarás mientras estés en esta casa. Esta gente es ganable y puede y será conquistada para Jesús. Este barrio y área tendrá respeto por Dios otra vez, serán tocados sus corazones, sanados y liberados de demonios.

 Te invito a poner proféticamente tus manos sobre las nuestras y golpear el suelo muchas veces y tirar la flecha. Porque hay una unción para conquistar.

 

Pr. Jorge Rosanova