¿Por qué Dios

estaba con Josafat?

 

2ª Crónicas 17:3: “Y Jehová estuvo con Josafat, porque anduvo en los primeros caminos de David su padre, y no buscó a los baales (…)”

 

2ª Crónicas 17:3-5: se movió por la Palabra de Dios como norma para su vida, no buscó en el mundo ayuda, y se dedicó a buscar a Dios. En otras palabras, quería provocar un avivamiento en la nación. Pero cuando nosotros queremos hacer eso, se nos levanta el enemigo en contra para impedirlo.

2ª Crónicas 20:3, 4: cuando la situación era grave, no escondió su temor y reconoció sus limitaciones, pero había aprendido a llevar los asuntos delante de Dios: 20:2, 3,12c. Y sabía también cómo interceder: 20:5-11.

El resultado: 17:5: Dios lo afirmó en su lugar, y comenzó a ser bendecido; y por eso estoy seguro que estos resultados que Josafat  recibió, recibiremos aquí por buscar a Dios de corazón.

Él no dejó de hacer lo que tenía que hacer porque ahora era bendecido, al contrario: 17:6: como entendió que Dios estaba con él, tomó más coraje para tomar otras medidas de orden, limpieza, restauración y purificación.

En 19:5-9: ordenó a líderes actuar en casos de justicia, pero debían hacerlo en el temor de Dios. Les dijo: “Entiendan que Dios está con ustedes cuando aconsejan y juzgan los asuntos”. ¿Sucede esto igual  ahora en este tiempo, en nuestras palabras hacia otros?

Los ingredientes son estos: 19:9.

En 17:7, 8: Josafat prepara a los líderes que irían a instruir al pueblo en la Palabra de Dios.

En 17:9 y en Mateo 9:35: vemos que, como Jesús, él entendió que la enseñanza de la Palabra era tan vital, que no dejó ciudad sin la Palabra (estaba preparando un avivamiento).

Como buen pastor que era, condujo al pueblo hacia Dios: 19:4c.

Otro resultado: 17:10 y 20:19: cuando la Palabra del reino es implantada en el pueblo, y Satanás ve la obra poderosa de Dios, se ve descubierto; por eso él hace todo lo que puede para que no conozcamos la Palabra, tratando de mantenernos en ignorancia.

Así que cuando la Palabra de poder es activada, hay profunda paz en su pueblo, el terror y espanto caen sobre los enemigos del pueblo de Dios, y  ya  no se les ocurre hacerles más la guerra. ¿Qué te dice eso? ¿Sería sólo para ese momento y esa situación y no se aplica hoy?

Otro resultado: 17:12, 13: también vino la multiplicación económico- financiera.

18:1: vemos que aun con todo este despertar espiritual Josafat, como humano que era, se mandó dos macanas bien groseras.

Una: hizo parentesco (alianza) con quien no debía; indicando eso que no todos son hermanos, aunque hablen de Dios. Y haciendo esa alianza, te van a querer llevar a que hagas lo que ellos hacen, lo que  no es correcto: 18:3a. Y la respuesta de Josafat a la invitación fue aun peor (vs. 3b).

Y por eso Josafat fue reprendido: 19:1, 2. Aunque Dios fue suave con la reprensión, pero fue con severidad; porque Dios recordó todo los cambios y transformaciones que venía haciendo Josafat hasta ese momento. 

2ª Crónicas 20:35-37: la segunda fue al final de una intervención muy grande que Dios hace a favor del pueblo, Josafat quiere hacer ahora una alianza comercial con otro que no debía. Y por palabra profética Dios le rompe los planes.

2ª Crónicas 20: el respaldo de Dios en una batalla en pleno avivamiento. Así que cuando Josafat terminó de interceder en el vs. 12, Dios comenzó a manifestar su respuesta y levantó un levita ungido sobre el cual el Espíritu de Dios vino y trajo la respuesta a la oración intercesora, a la humillación y al ayuno: vs. 15-17.

Cuando  hay avivamiento, la adoración, la gratitud y la alabanza están presentes en forma frecuente: vs. 18,19. Y la alabanza usada como arma de guerra: vs. 21, 22.

Vs. 14: y estando en pleno culto Josafat predicando, Jahaziel profetizando, la adoración subiendo a la presencia de Dios como un perfume, ¿qué creen que ocurrió y ocurre cuando esto se hace?

Vs.15-17: Dios liberta, actúa a nuesto favor.

20:27, 28, 30: avivamiento trajo también junto con la victoria y la libertad, el gozo y paz.

¿A dónde se dirigían después de tanta  bendición? ¿A sus casas? No, a la casa de Dios para adorar.

 

Pr. Jorge Rosanova