CAPITULO 9 

El principio de las PRIMICIAS

 Hay un principio y patrón específico para la Palabra de Dios que creo que es básico, aún fundamental, para que la manifestación de las promesas y provisión de Dios ocurra en nuestras vidas.

Estoy hablando del principio de las primicias.  Conocido en hebreo como Yom HaBikkurim, la Fiesta de las Primicias celebra y reconoce la mano de Dios de bendición y provisión sobre Su pueblo.  La ofrenda de primicias es vista tan temprano como en los tiempos de Caín y Abel.

DEUT.26.2-10    - 2 REY.4.42        EXODO 22.29  -  EXODO 23.16  - 2 CRON. 31.5   - PROV. 3.9

La palabra hebrea para primicias significa “una promesa por venir” y comparte la misma raíz, bekhor, como la palabra que significa “primogénito”.  Yom HaBikkurim, la fiesta judía que celebra la Fiesta de las Primicias, es una de las fiestas más mencionadas en la Biblia, en segundo lugar después de la Pascua.

 Primicias» implica necesariamente que ha de haber más a su semejanza que sigan después.

  CUENTA DE MAYOR CANTIDAD DE IGUAL CLASE

En los tiempos antiguos, el proceso de juntar las primicias de los granos involucraba esmerados preparativos.  Cada familia entre los israelitas tenía que estar atenta a los primeros brotes o granos.  Una vez que los encontraban, los designaban como primeros atándoles un pedazo de hilo rojo alrededor de la rama, vástago o vid.

Cuando los granos maduraban y eran cosechados, esas primicias eran llevadas al Templo y presentadas al sumo sacerdote de acuerdo con el modelo de Dios.  El sacerdote aceptaba la ofrenda de cada hogar, presentándola al Dios de Israel en acción de gracias y reconocimiento de Su continua provisión y bendición. 

Una vez que la ofrenda de las primicias había sido hecha, la gente era libre para disfrutar el resto de la cosecha, debido a que lo primero había santificado el resto.

¿A QUIENES IBA DESTINADO?  NUM . 18.12 - 13

Este es el principio de las primicias. (Éxodo 23:19) Las primicias son los primeros frutos y deben ser llevados a la casa de Dios. Muchos pueden pensar que esto es algo del antiguo testamento, de la ley, pero no lo es. Es un principio que tiene validez desde el principio de la creación y por siempre. Primero es Dios.

El principio de las primicias no estaba limitado a la vegetación.  Se lo halla en toda la Palabra, y trata con todas las “primicias”.

Note las instrucciones que Dios le dio a Moisés cuando Él preparó a los israelitas para salir de la esclavitud: (Exodo 13:11-13)

Aún en medio de la reconstrucción de su ciudad destruida, Nehemías 10:35 - 37  guardó este modelo, y Jerusalén fue protegida como resultado.

Dios reclama el derecho a todo lo primero – lo primero de los granos, de todo primogénito maCHO de ganado lanar y vacuno.  Todo lo primero tiene que ser dedicado a Dios por medio de Su pacto.  Cada vez que algo es llamado primero, un primer fruto, una cosa dedicada, le pertenece a Dios.

Hoy no sacrificamos más los primogénitos de nuestras ovejas o de nuestros ganados en un Templo; tampoco se requiere que redimamos nuestros hijos primogénitos con oro.  Jesús pagó por toda redención a través de Su muerte, sepultura y resurrección; Jesús es el cumplimiento de la práctica del Antiguo Testamento, y nos ha dado un Nuevo Pacto “fundado sobre mejores promesas”.  (HebreOs 8:6 ).

Sin embargo, el principio de las primeras cosas - las primicias – todavía permanece.  Dios no cambia en Su carácter, principios o modelos.  Él es el mismo ayer, hoy y SIEMPRE: Hebreos 13:8).

Dios todavía considera las primicias como santo y dedicado a Él – pero hoy las primicias tienen que ver con la práctica de guardar “lo principal”, lo más importante… ¡y Dios ES lo principal!

Dios dice que las primeras cosas le pertenecen a Él para establecer el pacto redentor con todo lo que viene después.  En el modelo de Dios, cualquier cosa que es primero establece el resto.  Lo primero es la raíz, desde la cual el resto es determinado.

¡Honre al Señor con su mejor ofrenda de “Primicias” – para establecer la bendición y provisión para usted mismo y para su casa a través de todo el 2009!

HAY DIFERENCIA A LA HORA DE DAR ENTRE DIEZMOS Y PRIMICIAS: 2 CRONICAS 31.5,12

Prioridades

“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.”
Mateo 22:37-38

El primer mandamiento nos enseña a poner nuestra vida en orden. Nuestra prioridad debe ser siempre Dios en todo. Amar es dar, dar a Dios lo primero de nuestro tiempo, lo primero de cada cosa que recibimos, lo primero de todo incremento.

Génesis 4:3-5 nos muestra en funcionamiento este principio. La ofrenda de Abel fue acepta porque él entregó lo primero y lo mejor para Dios, no así Caín que dice que tomó una ofrenda, una cualquiera, no lo primero. Dios entregó lo primero y lo mejor, A Jesús, y espera de usted lo mismo.

Si usted quiere lo mejor de Dios en su vida debe aprender y aplicar este principio. La primicia redimirá el resto y estará bajo bendición.

Cuando entregue una primicia no tome algo de lo que tiene, tome lo primero. Dios se fija particularmente en esto. Él no recibe cualquier cosa de la manera en que usted sienta darlo. Él recibe lo que para usted es lo mejor y lo presenta en obediencia y adoración.

Proverbios 3:9 dice: “Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto”

Las primicias y las ofrendas son para adorar, y adorar es reverenciar, venerar, exaltar. ¿Está usted exaltando a Dios cuando entrega sus primicias y sus ofrendas o simplemente está depositando algo para no pasar vergüenza cuando pasan el alfolí?

PropónETE  hacer del momento de las ofrendas un momento de adoración, separe sus primicias y conságrelas a Dios. Hay grande recompensa en hacerlo.