Dinero: guerra espiritual

2ª Corintios 8:1-6: “Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos. Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios; de manera que exhortamos a Tito para que tal como comenzó antes, asimismo acabe también entre vosotros esta obra de gracia.”

Verso 4- considerado un privilegio, no una carga (además era en circustancias económicas muy difíciles, pero ellos lo veían como un privilegio). Según el mismo verso, habían entendido muy bien este tema del dinero y sus resultados, tanto es así que pidieron con muchos ruegos poder dar. Y tanto entendían el principio de sembrar y cosechar, que según el verso 3, no dieron solo lo justo, sino más allá (en fe), sabiendo lo que dice en 2ª Corintios 9:6 y 9. Y como dice el mismo Pablo en Filipenses 4:17, hay un Estado de Cuenta en el banco celestial, donde está registrado cada depósito que hacemos en la vida de los siervos y hermanos. Y nadie podrá ir a sacar de donde no puso antes (hay miembros que le ruegan al pastor que no hable de dar). Qué diferencia de entendimiento; para unos un privilegio, para otros una molestia. El dar, el honrar a tus pastores y reconocerles económicamente es parte del reino de Dios y tiene pegado a ello un principio de unción y manto como recompensa (Hebreos 6:10). Pero, como dice el verso 5, si primero no nos damos nosotros mismos totalmente al Señor como ofrenda, será muy difícil dar algo al reino de Dios como se debe dar.

2ª Corintios10-12: es cuestión de la voluntad. Verso12: Dios nos bendice para que demos.

1ª Corintios 16:1-3: dice que lo que damos, está ligado a la medida de nuestra prosperidad y siempre para bendecir a otros. Lo que yo recibo y las bendiciones que me llegan, me bendicen sólo a mí. Pero lo que yo doy bendice a otros, no sólo a mí. Sin embargo, hay una ley de Dios que dice: Lo que yo entrego a Dios y sacrifico para la bendición de otros, regresa a mí con mayor bendición. Dios quiere que nosotros seamos un canal de bendición, no un tanque. Debemos ser un “Mar de Galilea”, no un “Mar Muerto”.

Filipenses 4:15, 16: los que sembraban en la vida de Pablo, estaban haciendo que el reino de Dios se extendiera hacia otros lugares, porque dar sigue siendo cuestión de reino, ya que otros reciben a través de sus siervos.

Deuteronomio 16:16, 17: qué importante es para Dios el venir a celebrar a su casa, y hacerlo con algo en las manos. La celebración, el estar delante de Dios en su casa y bendición, están íntimamente relacionadas.

2ª Corintios 9:5-7: el tamaño de tu cosecha estará ligado al tamaño de tu siembra, en calidad y cantidad. Siembra escasa y siembra generosa. Ambas tienen una cosecha con muy diferentes resultados personales, familiares y para la marcha de la obra de Dios: 2ª Corintios 9:9-14.

Verso 5: la generosidad está relacionada profundamente con cuánto estás amando a Dios, creyendo lo que es capaz de hacer, obedeciendo y entendiendo el principio espiritual que hay en la generosidad y sus resultados. Generosidad es resultado de entender esto y no es por exigencia pastoral (por obligación, verso 7). Por eso el dinero es arma de guerra espiritual: Generosidad contra mezquindad. Generosidad extiende el reino de Dios. Mezquindad no lo detiene pero lo retrasa en forma notoria, con resultados visibles en el mundo espiritual que te afecta directamente a ti, tu familia y como resultado a la visión que Dios ha dado para este lugar. Satanás quiere no solo cristianos empobrecidos espiritualmente, sino económicamente también, porque él sabe que el dinero hará extender el reino de Dios en los dominios que él tiene aun.    1ª Corintios 8:2: la generosidad muestra su verdadera cara cuando apenas tengo para mí. y es en esas horas difíciles cuando aflora del interior de ti, lo que no sabías que tenías. Es dar más allá de lo “acostumbrado”, por compromiso, de mala manera, después de haber gastado todo en lo mío, recien doy lo que sobra. El verso 3 dice que fue tan grande lo que produjo que fue más allá de los límites de esa iglesia; levantó el testimonio de un apóstol.

Pr. Jorge Rosanova