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- Simplifica la vida y le da sentido

Saber a dónde vamos y qué es lo que Dios quiere para nuestra vida, nos dará el fundamento sobre el cual basar nuestras decisiones. Cómo repartir nuestro tiempo y cómo usar nuestros recursos. De lo contrario, cuando tomemos decisiones lo haremos basados en circunstancias, las presiones del caso y nuestro estado de ánimo del momento.

Es imposible hacer todo lo que los demás quieren que hagamos. Debemos pensar que sólo tenemos tiempo para hacer la voluntad de Dios. Cuando no estamos terminando todo lo que comenzamos en Él, quiere decir que estamos haciendo más de lo que Dios quiere que hagamos (o de menos). Conocer el propósito hace que dirijamos nuestro esfuerzo y energía en hacer solamente lo que es importante.

Nehemías 6:1-5_ “Cuando oyeron Sanbalat y Tobías y Gesem el árabe, y los demás de nuestros enemigos, que yo había edificado el muro, y que no quedaba en él portillo (aunque hasta aquel tiempo no había puesto las hojas en las puertas), Sanbalat y Gesem enviaron a decirme: Ven y reunámonos en alguna de las aldeas en el campo de Ono. Mas ellos habían pensado hacerme mal. Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros. Y enviaron a mí con el mismo asunto hasta cuatro veces, y yo les respondí de la misma manera. Entonces Sanbalat envió a mí su criado para decir lo mismo por quinta vez, con una carta abierta en su mano, en la cual estaba escrito: Se ha oído entre las naciones, y Gasmu lo dice, que tú y los judíos pensáis rebelaros; y que por eso edificas tú el muro, con la mira, según estas palabras, de ser tú su rey…”

De lo contrario, cualquier cosa sin importancia nos distraerá de lograr algo. Por eso cuando eso no sucede la gente cambia de iglesia, trabajo, relacionamientos y muchas cosas más, y esperan que con cada cambio pueden llenar el vacío y la confusión interior.

Eso es indicador de que no tienen un propósito claro de vida. Efesios 5:17_ “Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.”

Por eso vemos muchísimas personas girando  en el mismo lugar, sin ir a ningún lado.

Si quieres que tu vida tenga impacto, enfócala en lo que es importante. No por hacer mucho, harás más.

2- Estimula la vida

No el mucho trabajo es el que nos deja sin fuerzas y nos saca el gozo, sino el trabajar sin propósito. Qué importante es ver un creyente que sabe lo que Dios quiere para él y por eso marca la diferencia dentro del montón. No ser uno que es inconstante en todo lo que hace; es una bolsa de males y lamentos siempre quejándose de que “el mundo no ha tomado la responsabilidad de hacerlo feliz”.

3- Te prepara para la eternidad

El uso más sabio del tiempo es edificar un tesoro en los cielos. Mateo 6:19_ “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan…”

Estamos aquí para ser preparados para la eternidad, no para que cuando ya no estemos nos recuerden. El que tiene el inventario de nuestra vida y del uso que le damos, es Dios. A Él habrá que dar cuenta de lo que hicimos con la vida que nos dio.

2ª Corintios 5:10_ “porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”

Así que, ¿qué es lo que mueve tu vida?

 

Juan 21:21, 22_ “Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.”

El Señor tiene un plan individual y personal para cada uno de nosotros. Jesús le dijo eso  a Pedro, ¿por qué? Porque Pedro se había enfocado en el plan de Dios para Juan y Dios tenía uno exclusivo para él.

Dios tiene un plan individual para cada ser humano. Si nosotros empezamos a realizar comparaciones sobre hijos, familias o sobre quién sea, podemos traerles perjuicios. El Espíritu Santo ha preparado todo para que tú seas quien debes ser y concretes el plan de Dios para tu vida; no para que te conviertas en una imitación. Dios te hizo único.

Hacer lo que hacen otros, buscar las metas de otros, estar pendiente de lo que lograron o no los demás, conduce a un estilo de vida limitado. Perderás tiempo y nunca hallarás satisfacción. Despégate de la comparación. Tienes que estar libre para recibir el plan de Dios y moverte en la dirección que Él te indique.

Cada individuo debe desarrollarse como un ser individual; por eso el Espíritu Santo viene a nuestra vida para ir revelando la potencia de la Palabra de Dios. Con la Palabra no sólo se irá sanando todo tu ser interior de toda frustración, si no que además se te revelará interiormente lo que hay para tu vida en particular; los planes de Dios, la dirección de Dios, las bendiciones que Dios tiene para ti y que las puedas disfrutar.

Cuando Él te llame para algo en especial, muévete sin mirar si se movió el que está a tu lado; vive tu vida. Créele a Dios por lo personal, y haz lo que tú tienes que hacer, no lo del otro.