Bendición

Números 6:22-27: “Jehová habló a Moisés, diciendo: Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles: Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.”

Dios instituyó la bendición. Recibir y dar la bendición.

El poder que hay en bendecir:

Bendecir: decir bien de alguien o algo (lo opuesto de maldecir).

Bendición: hacer feliz, rogar por la felicidad de alguien, glorificar.

2ª Corintios 13:14: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.”

Ejemplo: Bendición paternal: Génesis 27:27-29 (declaraciones proféticas sobre los hijos, pasando aun la bendición a otras generaciones); eso es saber qué alcances de futuro tiene la bendición que soltamos sobre alguien, y no palabras egoístas. Son bendiciones por fe, mencionadas en la lista de Hebreos 11. Gálatas 3:7-9  dice: “…En ti (a causa tuya), serán benditas todas las naciones. De modo que los de la fe…” ¿Lo eres? Tenemos todas las bendiciones de Él para nosotros, y para cuantos bendigamos. Traspasarles la bendición a causa nuestra, otros son bendecidos, protegidos; parientes, hermanos, familias, empleos, pertenencias.

2ª Corintios 4:7: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros…”

Somos llamados a ser diferentes por esa bendición (tesoro), sobre nosotros y en nosotros. Apartados del mundo para Dios. A causa de la abundancia de la bendición que hay sobre nosotros y que nos fue dada para pasarla a otros: Proverbios 10:6; Romanos 15:29.

¿Hasta cuando dura la bendición? Una vez dada, la bendición es permanente: 1ª Crónicas 17:27. Otra versión dice: “Lo que tú bendices queda bendito para siempre”. Números 23:20.

La bendición contra la maldición: Mateo 5:44. Bendice y no maldigas, dice en Romanos 12:14. La soberana importancia de la bendición: Deuteronomio 30:19, 20. ¿Por qué Dios habrá hecho esa aclaración: “He puesto”? Mira lo que dice el Salmo 109:17. Cuando soltamos bendición sobre alguien, se cumple. No son como esos dichos por costumbre: “Dios te bendiga”, “Paz”, “Dios bendiga” (para ahorrar, no sé qué) o “La paz del Señor”.

Bendición y no chisme, murmuración o crítica. ¿Cuántos, esta semana que pasó, bendijeron con sus bocas a alguien? ¿Cuántos declararon bendición sobre sus trabajos y patrones? ¿Cuántos bendijeron la ciudad mientras caminaban por ella? Estamos hablando de bendecir, ¿verdad? Que significa decir bien de alguien. ¿O de maldecir, que significa hablar mal de alguien?

Génesis 39:2-6: “Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía. Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo. Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia.”

En este caso de José, ¿cómo crees que él logró convertirse en el segundo de Egipto, detrás de Faraón? Lo vemos en Génesis 41:40. Recuerda que no le salía bien nada; tenía la promesa de Dios, y sin embargo sus propios hermanos lo vendieron como esclavo a un oficial mayor de Faraón. Perdió todo lo que tenía, luego fue  por años a la cárcel injustamente. Después fue ignorado por sus amigos a quienes había ayudado. Cuanto más parecía que la promesa de Dios se cumpliría para él, la realidad de su situación lo alejaba más de la promesa. Con todo esto en contra por varios años, ¿cómo crees que logró llegar donde llegó? ¿Con crítica amarga por su situación? ¿Llevando y trayendo chismes de sus jefes? ¿Murmurando con todo aquel que encontraba en su camino, por todo lo que le pasaba? ¿Mintiendo y calumniando para conseguir zafar de su situación? Mira cómo lo hizo: Génesis 39:2-6.

¿Qué vieron en él? Que Jehová estaba con él. ¿Cómo lo vieron? Todo lo que él hacía era bendecido y prosperaba en sus manos (vs. 5). Y eso fue más que suficiente para que tuviera control de todo. Si él se hubiese dedicado a criticar, murmurar de su patrón y a lamentar su situación, Dios no hubiese estado con él de esa manera y él nunca hubiese llegado al sitial donde llegó. José bendijo a su patrón por encima de su injusta situación y dolor; José bendijo su trabajo de tal manera que todo lo que tocaba prosperaba, lo vemos en el verso 5. ¿Qué harás tú para ser un varón o mujer próspero aunque tu situación laboral y familiar no sea la más brillante hoy, como lo era la de José?

Génesis 39:5, 6: ¿Cuántos quieren saber cómo prosperar de verdad? Es lo que sucede a aquellos  que, como José, entienden qué significa ser benditos a causa de Jehová. A veces le damos tan poca importancia el bendecir nuestros trabajos (sea que  trabajamos por la cuenta o a nuestros patrones). Es que cuando entendamos el poder de la bendición, muchas cosas cambiarán en nuestra economía y relacionamientos. Porque por tu causa,  tu trabajo y tu patrón deberían ser bendecidos. Y serías promovido como José a mayores responsabilidades (versículo 6); y no olvides que José era esclavo, lejos de la familia... No era uno al que le estaban saliendo todas las cosas bien. Es posible que si al dia de hoy, hubieses bendecido tu empleo y tu patrón, tendrías un aumento de sueldo y un ascenso. Así que, en vez de quejarte del trabajo que tienes, bendícelo. Y si no estás a gusto, vete y consíguete otro, pero no maldigas lo que Dios mandó bendecir a causa de tu presencia allí donde estás ahora, por estar de mal gusto. Lo mismo sucede con tu barrio, vecinos, etc.

Mira, hasta el diablo reconoce que hay bendición en el trabajo de un hijo de Dios: Job 1:9, 10.

Aun la ciudad: Proverbios 11:11. Mira qué poder está en nuestras bocas, en vez de transitar por la ciudad hablando pestes de ella, declara bendición sobre ella y su gente; ves borrachos, gente drogándose, prostitutas, etc. Declara bendición en lugar de la maldición que trae eso sobre la ciudad y la gente.

El poder de la bendición: Números 22:6 y 23:20: este rey malvado sabía el poder que existe en el bendecir como el maldecir. 1ª Pedro 3:8-12: ¿para qué fuimos puestos? ¿Qué debe salir por nuestra boca? Resultados de la bendición. ¿Qué es lo que no debe salir? Santiago 3:10.

O bendices o maldices; las dos cosas, no.

La bendición no tiene marcha atrás. Ninguna bendición se pierde: Job 29:13.  Si comienzas a bendecir muchas cosas cambiarían.

Deuteronomio 28:1-14. Si eres obediente y caminas en fidelidad: al    comenzar a declarar bendito todo lo que Dios ya declaró bendito, las cosas comenzarán a suceder. Lo que nunca esperaste que llegase de esa manera a tu vida, llegará.

Eso es lo que vamos a hacer ahora. Si has estado maldiciendo lo que Dios llamó bendito, de corazón pide perdón al Señor ahora, y dile que comienzas a obedecer. Comienza por bendecirte a ti mismo (soy bendito en el Señor). Declara benditos a tu esposo/a, hijos, etc. Tu casa, tu trabajo, tu jefe o patrón, tu barrio y la ciudad (cada día mientras caminas o vas en el ómnibus).

Aquí no es asunto de si “siento hacerlo”, o si las cosas están o no están como a mí me gustan, o si tienes ganas o no; recuerda a José: era esclavo. Es si de verdad vas a obedecer y si de verdad quieres la bendición (porque si no, como leímos, se va para otro).

Y tú recuerda que por tu causa y tu persona, Dios bendice todo lo que tu mano toca. Así que vamos a hacer algo práctico ahora mismo: júntense esposos, familia, etc. y los que están solos pongan la mano sobre el hombro de su hermano y declara la bendición de Números 6:23-27.

Pronto grandes victorias llegarán a las familias, y a los barrios, porque muchos obedientes han hecho lo que debían.

Practica el bendecir, y declara bendición sobre todo lo que tocas. Personas o cosas, y declara bendito todo lugar que pisa la planta de tu pie.

 

Pr. Jorge Rosanova