Agradar al Señor

 Noé fue un ejemplo de cómo hacerlo en medio de una decadencia espiritual y moral galopante de la sociedad en que vivía, y que finalmente llevó a Dios a arrepentirse de haber creado al hombre.

Efesios 5:10_ “…comprobando lo que es agradable al Señor.”

Hay cinco actos de adoración que agradan y hacen sonreír a Dios.

Dios sonríe y se agrada cuando le amamos a Él por encima de todo.

De hecho, cómo será de importante que Jesús lo puso en estas palabras:

Mateo 22:37_ “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.”

Génesis 6:9_ “Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era  perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.”

Vemos aquí cómo Noé vivió una vida de intimidad y relación con Dios, tanto que Dios caminaba al lado de él. Y esto es en realidad lo que Dios quiere de nosotros; es para lo que nos creó: para manifestar Su amor, para volcarlo a nosotros.

Así que, siendo la cosa más importante para Dios en nuestras vidas que lo conozcamos, el tema es que pasemos tiempo con Él aprendiendo a amarlo y a ser amados por Él.

Dios sonríe y se agrada cuando confiamos plenamente en Él.

Génesis 6:13, 14, 22_ “Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. (…) Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.”

Noé fue advertido de cosas que aun no se veían, y en fe comenzó a hacer lo que para todos era una locura. No parecía tener sentido, pues nunca antes había llovido, desde la creación.

Tres cosas que hacen más grande este acto de fe, donde la duda podría ser muy grande:

Nunca había llovido.

Nunca se había visto el arco iris.

El océano más cercano estaba a mucha distancia de donde estaría el arca.

Pero no vemos a Noé empezando una discusión con Dios, ni poniendo excusas como lo hacemos nosotros ante cosas mínimas que Dios nos pide que hagamos.

Noé había aprendido en el caminar con Dios (vs. 9), que Dios sabía lo mejor para él y su familia.

La confianza en Dios es un acto de adoración.

Dios sonríe y se agrada cuando le obedecemos de todo corazón.

Dios no le dijo a Noé que hiciera cualquier barco que se le viniera a la mente, sino que le dio específicas instrucciones de cómo tendría que ser el arca y qué cosas poner dentro para alimentar a tantos animales, además de la familia de él. No hubo objeciones ni reparos de parte de Noé:

Génesis 6:22_ “Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.”

Obediencia con retraso, es en realidad desobediencia. Dios no nos debe dar ninguna aclaración, como a nosotros nos gustaría, cuando nos pide algo. Para entender podemos esperar; para obedecer, no. La obediencia instantánea nos acerca más a Dios que cualquier estudio bíblico. Algunas cosas de Dios no las entenderemos hasta estar dispuestos a obedecer, lo cual es la puerta al entendimiento.

Asistir a la iglesia pero no ofrendar, leer la Palabra pero no estar dispuesto a perdonar si me lastiman, son algunos ejemplos de una obediencia a medias.

¿Por qué a Dios le agrada la obediencia? Porque es la demostración de que realmente le amamos.

Juan 14:15_ “Si me amáis, guardad mis mandamientos.”

Dios sonríe y se agrada cuando usamos nuestras habilidades.

A veces pensamos que solo agradamos a Dios cuando estamos realizando alguna actividad “espiritual”, y como no lo vemos como Padre, pensamos que Dios no se interesa por los otros aspectos que forman nuestra vida.

Cualquier padre o madre se enorgullece de ver a sus hijos usar al máximo las capacidades que tiene. Por el contrario, le causaría mucho dolor verle un incapaz.

Dios nos dio a cada uno diferentes habilidades para diferentes cosas. Y al usarlas le agradamos a Él. No se nos dieron para que no las considerásemos importantes, al punto de vivir envidiando al que tiene otra habilidad; ni enojados con Dios porque a mi no me hizo de tal o cual manera.

Salmo 33:13-15_ “Desde los cielos miró Jehová; vio a todos los hijos de los hombres; desde el lugar de su morada miró sobre todos los moradores de la tierra. Él formó el corazón de todos ellos, atento está a todas sus obras.”

Dice que miró, vio; Él está atento a cada cosa de nuestra vida (corazón) porque Él lo formó.

Si escondemos las capacidades que nos dio, e insistimos en ser otra persona que no somos, Él no se agrada de eso.

Cuando rechazamos una parte de nuestra persona, despreciamos la sabiduría y soberanía de Dios al crearnos. Según esto, ¿hay derecho a discutir?

Isaías 45:9_ “¡Ay del que pleitea con su Hacedor! ¡el tiesto con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: ¿Qué haces?; o tu obra: ¿No tiene manos?”

Dios disfruta con nosotros, cuando nosotros disfrutamos de lo que Él creó a través de los sentidos que nos dio. Los padres no pretenden que sus hijos sean maduros y perfectos para disfrutar de ellos. Dios sabe que somos incapaces de ser perfectos y sin pecado.

Salmo 103:13, 14_ “Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición, se acuerda de que somos polvo.”

Así que, si vivo con la mirada en la eternidad, la cosa cambia cuando en vez de vivir para que la vida me dé placer, miro como le puedo agradar a mi Padre celestial en esta vida.

Salmo 14:2_ “Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido, que buscara a Dios.”

Dice lo que aun busca Dios hoy.

Dios sonríe y se agrada cuando tenemos continua gratitud.

A todos nos gusta que alguien nos diga que lo que hemos hecho o como estamos, habla bien de nosotros. A Dios le gusta lo mismo.

Hay dos sacrificios que a Dios le agradan: el de alabanza y el de gratitud.

Le adoramos y alabamos por lo que Él es y ha hecho.

Salmo 68:3_ “Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios, y saltarán de alegría.”

Disfrutar es algo mutuo.

Y todo esta relacionado con el propósito central de nuestro Padre al crearnos.

Jr. Jorge Rosanova