Bienvenido a nuestro sitio Web

 El pastor Eduardo Negrón y la Congregación Hispana de Ladysmith lo saludan en el amor de nuestro Señor Jesucristo.   Tenemos bien claro que no es casualidad que usted este visitando nuestra página cibernética. En Dios no existen casualidades.   Él lo ha traído aquí con un propósito específico, ese propósito es el de “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor (Ef.4:12-16).

     Con ese propósito en mente Dios nos ha dado esta página cibernética.   Por medio de los estudios bíblicos, temas y predicaciones iremos logrando ese propósito, el cual es “ser perfeccionados”.    Le invitamos a navegar en nuestra página para que se pueda beneficiar de la misma.   Mensualmente iremos añadiendo nuevos estudios y predicaciones.    Esperamos que hoy no sea la única vez que nos visite, sino que aproveche todo lo que el Señor Jesús tiene para su vida por medio de estas páginas.  

    De igual forma los invitamos a escribirnos con sus comentarios, sugerencias y aportaciones.   Entendemos que somos el Cuerpo de Cristo y somos edificados los unos a los otros.    Por lo tanto, les exhortamos nuevamente a escribirnos.   Puede hacer uso del bloque “contacto” donde encontrará las instrucciones necesarias para poder contactarnos.       

    Dios no quiere que seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error.   Hoy más que nunca estamos viendo esas artimañas y debemos estar bien vigilantes.   La perfecta voluntad de Dios es que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.    ¿Quiere usted unir su voluntad a la voluntad de Dios y así crecer en todo?   Esperamos que de alguna manera la información brindada en nuestra página cibernética le ayude con el propósito ya mencionado. 

   Deseamos brindarle algunos consejitos útiles.  Antes de que empiece a estudiar la palabra de Dios concédase unos minutos para que haga una oración a Nuestro Padre Celestial. Dirija sus oraciones a través de su hijo unigénito Jesucristo para que puedan ser concedidas.  Acuérdese que "La oración transforma al que ora; el que ora transforma al mundo".

   Pida profundamente de corazón tres cosas; pida porSABIDURIA” para que así pueda entender la palabra de Dios, pida por PACIENCIA” para que pueda entender que hay que esperar que sus oraciones sean concedidas cuando Dios lo disponga o sea, en su tiempo no en el nuestro, y finalmente pida profundamente por sus DEBILIDADES” solo Dios y nosotros como personas sabemos cuales son nuestras debilidades. Nosotros tenemos el poder de engañar al mundo pero no tenemos el poder de engañar a Nuestro Padre Celestial por la sencilla razón de que nos conoce de muchísimo antes de haber nosotros nacido.   Recuerde, “mi poder, dice el Señor, se perfecciona en tu debilidad (2 Cor.12:9).

   Gracias nuevamente por su visita.   Esperamos poder oír de usted.   Que el Señor Jesucristo le continúe bendiciendo en forma abundante.

 

 

Visión

 "Levantar un ejército de hombres, mujeres y jóvenes que no sean movidos por las emociones, sentimientos o circunstancias, sino por la Palabra de Dios"

     El cristianismo que se esta viviendo hoy día es uno inclinado más a las emociones que a la firmeza de la palabra de Dios.  Como iglesia, Dios nos ha guiado a cambiar esa forma de vida por una más sólida y segura.   Una vida que pueda resistir todas las asechanzas del diablo, y en el día malo poder estar firmes.   No por nuestras propias fuerzas, sino fortalecidos en el Señor y en el poder de su fuerza.

     No nos oponemos a las emociones, sino que sabemos que estas son fluctuantes y trabajan a la par de las circunstancias.   Sin embargo, cuando una vida está edificada sólidamente en la palabra de Dios las circunstancias de la vida, o como lo llama la Biblia “el día malo” no nos podrán hacer caer.   Lloraremos, nos doleremos, pero en medio de ese día malo le estaremos dando gloria y honra a nuestro amado Jesús.    Esa es la visión que Dios nos ha dado.

    Junto a la visión nos ha dado la misión, nos ha indicado como podemos lograr esa trasformación en la vida de cada cristiano.   Esa misión es la que sigue a continuación.

Misión

    

"Instruir a ese ejército en los fundamentos de la doctrina de Cristo (He.6:1-2) para que la casa que construya encima (Mt.5,6,7) le de gloria a Dios en todo momento".

     El ministerio de Jesús en la tierra fue más dirigido a la enseñanza que a la predicación.   Nosotros hemos sido llamados a seguir ese mismo método.   La misión consta de dos partes principales.   La primera es: instruir a los cristianos en “los rudimentos de la doctrina de Cristo”.    Sabemos que el libro a los Hebreos nos dice que debemos avanzar a la perfección no deteniéndonos en los rudimentos.   El problema es que la iglesia dice conocer esos rudimentos, pero cuando el día malo toca a la puerta de sus vidas se desmoronan.   Esto es señal de que no basta con poder recitar Hebreos 6:1-2 de memoria, tenemos que hacer uso de ellos como un fundamento sólido que son, después de todo el avanzar a la madurez incluye construir sobre ese fundamento.   

   La segunda parte de la misión es precisamente lo dicho antes, construir la casa que va encima del fundamento.    Esa casa es básicamente el Sermón del Monte (Mt.5,6,7).   Nadie podrá llenar las demandas del Sermón del Monte si no tiene un fundamento sólido primero.   Por lo tanto, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo y para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes necesitamos un fundamento sólido y una casa bien construida.

    Con la ayuda de Dios, quien nos llamó y con esta página cibernética en la red lograremos el propósito que él tiene en mente.    En estos tiempos tan duros y difíciles es cuando más necesitamos de estos fundamentos.   Permita el Señor y le puedan ayudar para su crecimiento.