Deuteronomio 4:5-8

 “Miren, yo les he enseñado los preceptos y las normas que me ordeno el Señor mi Dios, para que ustedes los pongan en práctica en la tierra de laque ahora van a tomar posesión. Obedézcanlos y póngalos en práctica; Así demostraran su sabiduría e inteligencia ante las naciones. Ellas oirán todos estos preceptos, y dirán: “En verdad, este es un pueblo sabio e inteligente; ¡esta es una gran nación!” ¿Qué otra nación hay tan grande como la nuestra? ¿Qué nación tiene dioses tan cerca de ella como lo está de nosotros el Señor nuestro Dios cada vez que lo invocamos? ¿Y qué nación hay tan grande que tenga normas y preceptos tan justos, como toda esta ley que hoy les expongo?” 

Introducción:

 Cuando Spencer Walton, el fundador de la Misión General de África del Sur, envejeció dejó un diario personal que fue hallado entre sus papeles poco después de su muerte. En el primer día de Año Nuevo había escrito estas palabras: Deseo tan solo hacer la voluntad de Dios. Nada menos ni nada más, Sólo esto. Hoy seguiremos hablando de la importancia de la obediencia, la semana pasada vimos algunos beneficios de ella, dan vida, recibimos promesas y entramos en las bendiciones de Dios. Hoy veremos algo más y es que ser obedientes a Dios nos hace ejemplos para otros.

1. Versículo 6: Obedézcanlos y pónganlos en práctica; así demostraran su sabiduría e inteligencia ante las naciones. Ellas oirán todos los preceptos, y dirán: “En verdad, este es un pueblo sabio e inteligente; ¡Esta es una gran nación! ¿Que es lo que la gente de afuera verá en nosotros cuando somos obedientes a los estatutos de Dios? que somos sabios e inteligentes, la gente nos vera como personas diferentes, ellos dirán son grandes personas. Pero ¿por qué crees que la gente de afuera no dice eso? porque la gente en lugar de reconocer a Dios al ver nuestras vidas, lo que hacen es que se burlan del evangelio. Tú y yo debemos demostrar la sabiduría que hemos recibido de Dios. Leamos Hechos 4:8-13 Pedro y Juan van camino al templo y sanan al paralítico que estaba en la puerta llamada hermosa, luego eso se vuelve un problema bien grande porque Pedro y Juan son llevados al consejo de los Fariseos. Y ellos les preguntan ¿con qué poder, o en nombre de quien, hicieron ustedes esto? Cuál es la respuesta de Pedro (leamos 8-12) y cuál es la repuesta de los gobernantes (Ver. 13). Los gobernantes, al ver la osadía con que hablaban Pedro y Juan, y al darse cuenta de que eran gente sin estudios ni preparación, quedaron asombrados y reconocieron que habían estado con Jesús. Dios nos ayude a poder oír de la gente de afuera, ¡Miren ellos son diferentes, ellos que dicen que obedecen a Dios, de verdad son diferentes! Pero no solo a la gente que está afuera debemos de mostrarle que nosotros obedecemos a Dios, hay alguien más y ellos los encontramos más cerca. Nuestros HIJOS.

2. Versículo 9-10 ¡Pero tengan cuidado! Presten atención y no olviden las cosas que han visto sus ojos, ni las aparte de su corazón mientras vivan. Cuéntenselas a sus hijos y a sus nietos. El día que ustedes estuvieron ante el Señor su Dios en Horeb, él me dijo:“Convoca al pueblo para que se presente ante mí y oiga mis palabras, para que aprenda a temerme todo el tiempo que viva en la tierra , y para que enseñe esto mismo a sus hijos”. Cuando alguien va al ejercito y es un soldado nuevo de quien recibe órdenes, del teniente porque él es su autoridad, de quien aprende, del teniente porque él es el que tiene experiencia y cuál es la responsabilidad del teniente preparar bien a los nuevos soldados enseñarlos a ser obedientes para que cuando vayan al campo de batalla sepan defenderse y no mueran en la batalla. Moisés le está diciendo al pueblo ¡Tengan cuidado! Ustedes que han recibido la instrucción de Dios, ustedes que han decidido ser obedientes a él, eso tienen que transmitírselo a sus hijos, para que ellos crezcan buscando a Dios, temiendo a Dios, adorando a Dios, sirviendo a Dios. Somos nosotros los que tenemos que desarrollar en nuestros hijos la obediencia a Dios. Ejemplo: Es como cuando suena el teléfono (seguir la historia) Pero se dieron cuenta de lo que dice Cuéntenselas a sus hijos y a sus nietos. Cuantos de aquí tienen nietos, si tienen contacto con ellos también son responsables de enseñarles los estatutos de Dios e invitarlos a que sean obedientes a ellos. Vayamos al libro de Josué Capitulo 4:1-7

3 Yo me imagino a los Israelitas contándoles a sus hijos lo que Dios había hecho, como resultado de la obediencia a Dios. Tú y yo debemos de compartir con nuestros hijos las bendiciones de ser obedientes y enseñarles que deben de obedecer al Señor Dios de Israel.

Conclusión:

Deuteronomio 6:3 dice lo siguiente: Escucha, Israel, y esfuérzate en obedecer. Así té irá bien y serás un pueblo muy numeroso en la tierra donde abunda la leche y la miel, tal como te lo prometió el Señor y Dios de tus padres. El mandato de Dios para su pueblo es que seamos esforzados en ser obedientes a los estatutos de Dios, porque:

1. Porque nos irá bien a nosotros.

2. Porque le irá bien a nuestros hijos.

3. Porque le irá bien a la gente que está alrededor de nosotros.