Cuarto Fundamento

Imposición de Manos
Estudio 9
 
Hebreos 6:2
2de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.
 
El fundamento que nos corresponde ahora es el de imposición de manos. Vemos que Dios a escogido que esto forme parte del fundamento de la doctrina de Cristo dejándonos sabe que es de suma importancia para Dios y que debe serlo para nosotros sus seguidores.
 
Veamos como lee el pasaje de Hebreos 6: de la fe en Dios, 2de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Ya vimos la fe en Dios, la doctrina de bautismos, ahora nos toca la imposición de manos. El diccionario de la Real Academia Española define la palabra imponer de la siguiente manera: En algunas ceremonias, colocar, poner encima algo a alguien. Siendo que estamos hablando de imposición de manos debemos entender por esa definición que cuando las manos son impuestas en la forma correcta y con el propósito correcto algo debe ocurrir porque algo se está poniendo encima de la persona que se le está imponiendo las manos.
 
Lo primero que debemos dejar claro es “qué no es imposición de manos”. Cuando abrazamos a alguien estamos imponiendo nuestras manos sobre esa persona. Sin embargo eso no es imposición de manos como fundamento. Es un simple abrazo que demuestra amistad, compañerismo y en algunos casos significa que estamos en simpatía con esa persona, bien sea por causa de una gran alegría o un gran sufrimiento. Tampoco es estrechar manos. Al estrechar las manos estamos imponiendo nuestras manos sobre las manos de la otra persona, pero a esto tampoco se refiere la Biblia cuando habla de un fundamento de imposición de manos. No es tampoco dar palmaditas en la espalda de alguien. Esto puede ser muy afectivo, pero no es lo que Dios persigue cuando habla de un fundamento de imposición de manos.
La imposición de manos es un acto sagrado con un valor importante para Dios y así de importante debe ser para nosotros. ¿Recuerda cuando estuvimos hablando del bautismo en agua? Dijimos que no era meramente zambullirse en el agua, pues muchas personas lo hacen y eso no quiere decir que estén bautizándose. No es meramente el acto de imponer manos, sino el propósito por el cual se está haciendo.
 
En este estudio estaremos viendo las diferentes razones del por qué imponer manos y los resultados de dicho acto. No debemos olvidar nunca que Dios a puesto la imposición de manos entre los fundamentos de la doctrina de Cristo, lo que nos dice que es de suma importancia para Él y debe serlo para nosotros.

Imposición de manos en el Antiguo Testamento

 
 
Es importante que entendamos que estos fundamentos eran enseñados y practicado desde el Antiguo Testamento. Eso confirma y afirma más el uso en el Nuevo Testamento. Es por eso que debemos mirar con cuidado todo lo que se nos dice relacionado a este tópico en el Antiguo Testamento. No debemos olvidar que el Nuevo Testamente confirma y afirma al Antiguo Testamente y de igual forma a la inversa. Es de suma importancia que leamos ambos Testamentos y los estudiemos.
Empecemos con un pasaje en el libro de Números capítulo 27 comenzando en el versículo 16: 16Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, 17que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor 18Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; 19y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos 20Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca... 23y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová había mandado por mano de Moisés.
 
Este es Moisés pidiéndole a Dios que designe al que lo va a sustituir, pues Moisés no podría llevar al pueblo a la tierra prometida debido a que desobedeció a Dios al golpear la roca para que diera agua en lugar de hablarle como Dios le dijo. Notemos con cuidado las palabras de Dios a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; Vemos aquí que Dios está mandando a imponer las manos con un propósito específico. Veamos algunos pasajes para que podamos entender mejor lo que está ocurriendo aquí. Josué era un joven que se había consagrado para Dios junto a otros jóvenes.

Observemos lo que la Biblia dice al respecto

 
 
Núm.11: 28Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos.
Lo primero que debemos notar es que Josué era ayudante de Moisés. Sin embargo debemos también observar que él no era el único ayudante de Moisés, pues la Biblia dice que Josué era uno entre un grupo de ayudantes de Moisés.
 
Ex.17: 9Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano.
Amalec había salido a pelear contra Israel y Moisés se dirige directamente a Josué y le da una misión, la primera misión de muchas otras que vendrían. Dos cosas debían ser hechas por Josué. En primer lugar debía seleccionar los hombres que irían con él a la batalla. Moisés le dijo: Escógenos varones. Esto es importante porque estamos hablando de vida o muerte, no es un juego de Nintendo. Así que aquí no se podía hacer selecciones por amistas, simpatía o al azar. Debía ser un grupo escogido, y bien escogido. Vemos entonces que en esta misión ya Moisés le estaba dando a Josué libertad de ejercer su liderazgo escogiendo el grupo que iría a la batalla junto a él. En segundo lugar debía salir a pelear. Repito, esto no era un juego, es algo de vida o muerte. Solo los de corazón firme y decidido toman esta misión en serio. No olvidemos que Israel la única batalla que había visto era la de Dios con los egipcios. Ellos mismos no eran hombres de guerra. Así que esto hacía de Josué algo especial entre esos otros jóvenes que Moisés tenía a su servicio.
 
Ex.17: 14Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro, y di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo.
Josué salió a la batalla con los hombres que él había escogido y ganaron la batalla. Claro que la victoria es de Dios, pues ganaban cuando Moisés levantaba sus manos sosteniendo la vara de Dios, pero quien salió al encuentro fue Josué y sus hombres. Esto fue como una prueba para ver el carácter y determinación de Josué. El resultado fue la victoria, pero mejor que la victoria fue el reconocimiento que Dios le da. Dios le dijo a Moisés que le dijera a Josué que raería del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. El nombre de Josué ya estaba en labios de Dios y ya Dios le estaba dando una promesa. Es como Dios aprobando la labor hecha por Josué en el campo de batalla.
 
Ex.24:13Y se levantó Moisés con Josué su servidor, y Moisés subió al monte de Dios.
Podemos ver aquí que Moisés subió al monte, pero en esta ocasión se llevó solo a Josué dejando a los otros jóvenes en el campamento. Claramente se deja ver como Josué comienza a separarse de los otros jóvenes y a ganar el favor de Moisés. Es similar a los apóstoles, donde Pedro, Jacobo y Juan se separaron de los otros por decisión de Jesús y a ellos se les mostró cosas que los otros no presenciaron.
 
Ex.33:11Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.
 
En este pasaje la Biblia nos muestra algo sumamente especial en la vida de Josué, algo que demuestra la simpatía que Dios tenía por él. Mientras que Moisés retornaba al campamento Josué permanecía en el tabernáculo. El tabernáculo era el lugar donde estaba la presencia de Dios. Se componía de tres partes, el atrio, lugar donde todos podían entrar. El lugar santo, lugar donde solo los sacerdotes podían entrar. Y el lugar Santísimo, lugar donde solo el sumo sacerdote podía entrar una sola vez al año. Siendo que Josué no era sacerdote le estaba prohibido entrar al lugar santo y al lugar Santísimo, pero no al atrio. Lo que nos dice que Josué siempre estaba alrededor del tabernáculo, en sus atrios. Pienso que Dios lo observaba estando allí y lo miraba y ya lo estaba considerando para la gran misión que tenía para él.
 
Nún.13: 16Estos son los nombres de los varones que Moisés envió a reconocer la tierra; y a Oseas hijo de Nun le puso Moisés el nombre de Josué.
Ahora vemos que Josué fue seleccionado para formar parte del escuadrón secreto que fue a reconocer la tierra. El relato nos dice que cuando regresaron, diez de los doces, dieron un informe basado en los sentidos físicos, lo que vieron, lo que palparon y como se sentían, a su parecer, ante el pueblo enemigo. Solo Josué y Caleb dieron reportes positivos. Vieron exactamente lo mismo, pero unos lo vieron con los ojos físicos mientras que los otros dos lo vieron con los ojos espirituales. Otro punto para Josué.
Debemos notar también que el nombre real de Josué era Oseas, pero Moisés se lo cambió por Josué. Oseas significa salvación. ¿Por qué Moisés le habrá cambiado el nombre por Josué? En la cultura oriental se acostumbraba a poner nombres que estuviesen relacionados a los trabajos que desempeñarían. El nombre Josué significa “el Señor es Salvación”. Los padres de Josué tenían una esperanza en Josué, pero Dios tenía algo más grande, pues movió a Moisés para que le cambiara el nombre. El nombre Josué es también el equivalente a Jesús en el castellano. No sabemos con certeza si Moisés ya sabría que Josué sería el que lo sustituiría y por eso le cambió el nombre o si sería simplemente por un sentir por parte de Dios.
Podemos ver en todos estos pasajes que había una gran amistad entre Moisés y Josué, amistad donde posiblemente Moisés había impuesto sus manos sobre Josué en señal de afecto, aprecio y confianza. Sin embargo, ninguna de esas posibles ocasiones era el fundamento de imposición de manos porque no se hacía con ese propósito. Es en el momento que Dios le indica a Moisés que imponga sus manos sobre Josué que la imposición de manos tomó un significado muy distinto.
 
Dos cosas interesantes ocurrieron al Moisés imponer sus manos a Josué por orden de Dios. La primera fue que recibió de la dignidad de Moisés. La Real Academia Española define la palabra dignidad de la siguiente manera: Honor, excelencia. Esto nos dice que ahora Josué gozaba de un honor y una excelencia especial ante todo el pueblo. El propósito de darle, a través de la imposición de manos, la dignidad de Moisés era para que el pueblo le respetara y obedeciera como respetaban y obedecían a Moisés. Notemos también que fue algo hecho en público, no fue un llamado secreto y a escondidas. Esto es importante porque últimamente están surgiendo muchos pastores, evangelistas, etc. sin saber de donde han salido ni quienes los han ordenado para dicho ministerio. En el caso de Josué vemos que es Dios mismo el que manda hacer la ordenación. En el estudio de los dones espirituales vimos en 1 Cor.12 quien era el que daba los ministerios, dice así: 5Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. El Señor Jesús es el que tiene a su cargo el dar ministerios (Ef.4:11) en el Nuevo Testamento así como Dios lo hacía en el Antiguo Testamento. Tengamos cuidado de no encontrarnos haciendo el trabajo de Jesús y estemos imponiendo manos para ordenar a personas que nos caen bien o que nosotros pensamos serian buenos para equis o ye ministerio. Jesús es el que llama e instala, nosotros por dirección de él imponemos manos para confirmar dicho llamado.
Lo segundo que Josué recibió al Moisés imponer sus manos sobre él fue sabiduría. Así se nos dice en Dt.34: 9Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés.
 
La sabiduría es de suma importancia para todo líder. Vemos que cuando ejercitamos el fundamento de imposición de manos correctamente y bajo la dirección de Dios trae consigo grande bendición. Más adelante veremos la advertencia de imponer manos a la ligera.

Otro caso de imposición de manos en el Antiguo Testamento

 
 
En esta ocasión estaremos viendo al profeta Eliseo junto a Joas rey de Israel. Recordemos que el fundamento es el de imposición de manos. De acuerdo a la definición de imposición o imponer la cual es colocar, poner encima algo a alguien, no se nos dice precisamente donde se imponen las manos o como se hace. Es por ello que podemos afirmar que el evento ocurrido aquí fue una imposición de manos. Veamos la porción bíblica de 2 Reyes 13: 14Estaba Eliseo enfermo de la enfermedad de que murió. Y descendió a él Joás rey de Israel, y llorando delante de él, dijo: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! 15Y le dijo Eliseo: Toma un arco y unas saetas. Tomó él entonces un arco y unas saetas. 16Luego dijo Eliseo al rey de Israel: Pon tu mano sobre el arco. Y puso él su mano sobre el arco. Entonces puso Eliseo sus manos sobre las manos del rey, 17y dijo: Abre la ventana que da al oriente. Y cuando él la abrió, dijo Eliseo: Tira. Y tirando él, dijo Eliseo: Saeta de salvación de Jehová, y saeta de salvación contra Siria; porque herirás a los sirios en Afec hasta consumirlos.
 
Note que Eliseo posó sus manos sobre las manos del rey Joas. Esto es una imposición de manos también dirigida por Dios para traer liberación. En este caso Israel pelearía contra Siria y la vencería. Es el resultado de una imposición de manos con un sentido espiritual y dirigido por Dios.
Imposición de manos en el Nuevo Testamento

Para sanidad

En el Nuevo Testamento hallamos una mayor cantidad de ejemplos porque es aquí donde se define mas claro este fundamento. El primer ejemplo de esta ordenanza lo encontramos en labios de Jesús hablando a sus discípulos. Dicho sea de paso, si usted es un discípulo de Jesús esto es para usted también. Jesús dijo: ... sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán, Marcos 16:18b. Esta es una imposición de manos para traer sanidad. El propósito de imponer las manos no es para acariciar a la persona o para mostrarle simpatía y apoyo, sino para traer sanidad. Santiago nos dice: ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor (Sntg.5:14). Ungir a una persona requiere que se le toque con las manos. Vemos que tampoco este pasaje indica amistad, compasión, apoyo, etc. sino un acto de fe. Fe en que impondremos nuestras manos ungiendo a la persona con aceite y esta persona sanará.
Hechos 28:8Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disentería; y entró Pablo a verle, y después de haber orado, le impuso las manos, y le sanó.
Vemos aquí a Pablo imponiendo sus manos sobre el padre de Publio y trayéndole sanidad. Note que dice: después de haber orado. Esto nos indica que Pablo no impuso manos a la ligera, sino que oró buscando dirección por parte de Dios. Una vez tuvo luz verde de parte del Señor, entonces y solo entonces impuso sus manos y el milagro se dio.
 
Para bendecir
 
Mr.10: 14Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. 15De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. 16Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.
 
En este caso encontramos a Jesús imponiendo sus manos sobre los niños. ¿Cuál era el propósito de esta imposición de manos? Bendecir a los niños. La imposición de manos también sirve para bendecir a otros.

Para la obra misionera

Hch.13: 2Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. 3Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.
 
En esta ocasión la imposición de manos se da para enviar a Bernabé y Saulo a la obra misionera. Notemos nuevamente que es el Espíritu Santo el que separa a Bernabé y a Saulo. No es el capricho de algunos hombres o incluso de los que quieren ser misioneros, sino que es una obra directa del Señor. Una vez más vemos que la imposición de manos es precedida por la oración, y en este caso el ayuno también. Es de suma importancia el que notemos que la imposición de manos como fundamento es un acto sagrado y dirigido por Dios para llevar la obra que Él quiere llevar a cabo.
 
Dones espirituales
Hechos 8:17Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.
En el estudio sobre los dones espirituales vimos que es el Espíritu Santo el que los da. Cuando la persona recibe el bautismo del Espíritu Santo recibe los nueve dones espirituales. Esto se debe a que el Espíritu Santo es el portador y dador de los dones y cuando Dios da su Espíritu lo da completo no por medida (Jn.3:34). Vemos que a través de la imposición de manos se daba el bautismo del Espíritu Santo.
 
1 Ti.4: 14No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.
2 Ti.1: 6Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
 
El don que había en Timoteo le llegó por medio de la imposición de manos del presbiterio. La exhortación es a no descuidar el don. Es una exhortación a Timoteo y a todos nosotros. Si descuidamos el don no podremos ser efectivos y el pueblo al que servimos sufrirá las consecuencias.
La imposición de las manos de Pablo sobre Timoteo trajo como resultado el fuego del don de Dios. Pablo le da un consejo a Timoteo y a todos nosotros también. El consejo es a avivar el fuego en nosotros. Dios nos da su fuego, pero nosotros somos los responsables de mantenerlo avivado. Muchas personas señalan la falta de fuego en ciertos lugares cuando en realidad son ellos que han dejado que sus propios fuegos se extingan.
 
Advertencia Importante
 
2 Timoteo 5:22No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro.
La exhortación a Timoteo y a todos nosotros es a no ser rápidos al imponer manos. Cuando le dice “a ninguno” está dejando ver que no podemos impresionarnos con títulos, posiciones o posesiones. No importa el título que obstante alguien, sin no somos dirigidos por el Señor a imponer manos, no lo hagamos. Hay un refrán que dice: caras vemos corazones no sabemos. Esto nos indica que por fuera puede lucir en santidad, pero por dentro estar podrido, pues lo importante es el corazón, pues de él mana la vida, así nos lo dice Prov.4:23.
Cuando imponemos manos sobre alguien sin buscar dirección de Dios podemos estar imponiendo manos sobre un bribón disfrazado y al imponer las manos estamos diciendo que favorecemos a esa persona y lo que hace. Eso nos haría participantes de sus pecados y por consiguiente no nos estaríamos conservando puros.
 
Es importante que tomemos en serio lo que Dios toma en serio, y la imposición de manos es un acto sumamente serio para Dios. El que forme parte del fundamento de la doctrina de Cristo nos dice cuan importante es. Cuando miramos a nuestro alrededor veremos que no se a tomado tanto en serio, pues vemos a muchas personas ejerciendo ministerios que no deberían estar ahí. Esto se debe a que muchas imposiciones de manos se dan en base a intereses personales y no bajo la dirección de Dios.
 
Esperamos que estas cortas palabras sirvan de estimulo para que actuemos con mayor cautela y busquemos siempre en oración la dirección de Dios en cuanto a la imposición de manos. Amén