Fundamentos de la doctrina de Cristo

Los rudimentos de la doctrina de Cristo

Introducción

  

     Permítannos hacer una pequeña introducción de lo que vamos a estar tratando en esta serie de estudios que abarcan un gran total de doce.    La base principal de estos estudios son los “Fundamentos de la doctrina de Cristo” de acuerdo a Hebreos 6:1-2.   Los mismos son: 1. Arrepentimiento de obras muertas.  2. Fe en Dios.  3. Doctrinas de bautismos.  4. Imposición de manos.  5. Resurrección de los muertos.  6. Juicio eterno.

    Por mandato de Dios, la ayuda de nuestro amado Jesús y la asistencia del Espíritu Santo haremos este trabajo.    Pero para que este trabajo cause un efecto positivo en su vida, usted, nuestro amado lector, no puede hacer lo que hicieron los hermanos hebreos.   La Biblia nos dice que ellos fueron tardos para oír.   Observe como la Biblia lo dice: He.5:11 Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.    En este caso podría el versículo decir “por cuanto os habéis hechos tardos, perezosos, indiferentes para leer.

    Hoy día no hay muchos lectores, espero y oro a Dios que usted no sea uno de ellos.   Después de todo, el tiempo que nos ha tocado vivir no es uno donde nos podemos dar el lujo de no recibir las enseñanzas del Señor.   Muy en especial si esas enseñanzas son para nuestro beneficio.  

    Siendo que vamos a estar enseñando algo relacionado al fundamento de la doctrina de Cristo, permítanme hacer una introducción la cual nos debe motivar a continuar leyendo.

    Lo primero que debemos definir es ¿qué son fundamentos y rudimentos?   El diccionario de la Real Academia Española define fundamento de la siguiente manera: Principio y cimiento sobre el que se apoya un edificio u otra cosa.   Esta definición es bien conocida por los ingenieros, arquitectos, etc.    Veamos ahora la definición de rudimento: Primeros estudios de cualquier ciencia o profesión.   Cuando juntamos ambas definiciones veremos que “Los fundamentos o rudimentos de la doctrina de Cristo” son la base o plataforma que sostiene la vida del cristiano.    Un edificio con un pobre fundamento tarde o temprano colapsará.    ¿Qué cree ocurrirá a una vida cristiana con un pobre fundamento bíblico?   Tarde o temprano colapsará también.    Esto debe dejarle ver el por qué tenemos tantos cristianos dando mal testimonio.    No es que Cristo falló, sino que nosotros hemos fallado en construir un fundamento sólido que pueda sostener la casa, nuestra casa.  

   Veamos varias cosas que ocurren a un cristiano sin, o con un pobre fundamento.   Con ese fin en mente veamos que nos dice Santiago 1:8  El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.    Vemos primeramente que un hombre sin o con pobre fundamento es de doble ánimo.   Hoy está en victoria, mañana está derrotado.   Hoy está de buen ánimo, mañana no hay quien le beba el caldo.    Su caminar es inconstante.    Es movido por las circunstancias y por sus emociones. 

   Miremos otra descripción del hombre sin o poco fundamento.   En esta ocasión veamos en Efesios 4:14 para que no seamos niños fluctuantes, llevados por todo viento de doctrina, por estratagemas de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error.    Un hombre sin un buen fundamento es considerado niño por su inconstancia.    Como niño que es, no sabe tomar decisiones propias.  Todo lo quiere para él.   No tolera que otros sean bendecidos, pues piensa que en toda bendición debe haber algo para él.  Su mirada está centrada solo en él, buscando siempre ser complacido, pero sin complacer a nadie.   Siempre está llorando por todo, siempre tiene una queja, un murmurar, un chisme o chambre.  Es llevado de un lugar a otro por cualquier viento de doctrina.    Como no tiene fundamento cualquier persona que se le acerque hablando bonito o con aparente sabiduría los engaña.    Estos son aquellos que viven brincando de iglesia en iglesia.   No echan raíces en ningún sitio.   Pero también los hay que permanecen en una iglesia, pero por causa de ser tardos para oír, debiendo ser ya maestros, siguen teniendo necesidad de leche y no de comida sólida (He.5:12).    Son cristianos sin fundamento de Cristo.   Otras características de estos hombres sin fundamento las va a encontrar en la Biblia y en el diario vivir.

    El propósito primordial de este estudio es el revelado en 2 Ti.3:16 que dice: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para reargüir, para corregir, para instruir en justicia.   Esas cuatro herramientas serán usadas por Dios para lograr Su propósito final el cual es: ...que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (2 Ti.3:17)

   Hablando específicamente del fundamento debemos entender que en la construcción de una casa o edificio el fundamento es lo más difícil de levantar.   Es también el fundamento el que va a determinar cuan grande, sólida y bien edificada está la estructura que llevará encima.  Hablando en el plano espiritual, la mayor dificultad con la que nos topamos para levantar el fundamento de Cristo radica en el hombre mismo.   Hebreos 5:11 dice: Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.    Jesús constantemente decía: El que tiene oídos para oír, oiga (Mt.11:15; 13:9; 13:43; Mr.4:9; Lc.8:8; 14:35).    Esa tardanza en el oír es lo que hace el trabajo más dificultoso.   Tardos para oír puede ser no leer la Biblia, pereza para leer estas clases, no poner por obra lo aprendido o no orar para que Dios transforme todo ese conocimiento intelectual en experiencia espiritual. 

    El fundamento no tiene nada atractivo en sí mismo, ni es el propósito que lo sea.   Es rustico y  áspero.   Su físico es tosco y en cierta forma luce insignificante, si es que se deja ver algo, porque por lo general el fundamento queda enterrado y cubierto con mucha tierra.   La construcción de un fundamente es cansado, molestoso y llega a tornarse aburrido.    Hay que colocar varillas, madera, hacer hoyos.   Es un proceso lento y agotador, tanto física como mentalmente; y lo peor de todo, una vez tirada la mezcla de concreto hay que sentarse simplemente a esperar.    Esperar a que el concreto fragüe y se endurezca.    La espera desespera decimos en Puerto Rico.    Máxime en esta sociedad donde todo tiene que ser hecho para ayer.   

    Sin embargo, el fundamento es el que sostendrá, en el día malo (Ef.6:123), en el día de la prueba (1 Cor.3:13), y en el día de la tormenta (Lc.6:48), la casa que se construyó arriba.   Muchas casas (vidas de cristianos) se ven bonitas y con apariencia de solidez, pero cuando viene el día malo se desmoronan.    Sus temperamentos, vocabulario, comportamientos, etc. cambian radicalmente ante el azote de la tempestad.    Esto se debe a que el fundamento que sostenía esa casa no resistió el embiste de la tempestad.    Pablo dijo: la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará... (1 Cor.3:13ª).  

    Dios quiere que cuando ese momento de la prueba venga podamos seguir dándole gloria a Él para que el mundo vea cuan realmente grande es nuestro Dios.     

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