Tercer Fundamento

Doctrina de Bautismos 2

de la doctrina de bautismos…

Estudio 7

 

Hebreos 6:2

     En este estudio y el próximo estaremos viendo el bautismo del Espíritu Santo con relación a los dones espirituales.   Todos los dones son espirituales porque provienen del Espíritu, pero en este estudio número 6  estaremos hablando específicamente de unos datos importantes encontrados en 1 Cor.12:1-6.   Luego tendremos un próximo estudio (el número 7) donde entraremos de lleno en los nueve dones del Espíritu Santo mencionados en 1  Cor.12.

     Veamos lo que nos dice 1 Cor.12:1-6

    Estaremos viendo esta sección versículo por versículo, pues contiene una información importantísima.

 1No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.

    El apóstol inicia este capítulo diciéndole a los corintios que no quiere que ignoren acerca de los dones.   Es de suma importancia que prestemos atención, muy en especial cuando la Biblia nos dice que no quiere que ignoremos algo.   En este caso es lo relacionado a los dones espirituales. 

    ¿Por qué, si Pablo nos exhorta a no ignorar los dones espirituales, hay tanta ignorancia?   Antes de contestar esta pregunta debemos hacer una separación entre dones espirituales y dones de servicio.   Ambos son espirituales porque provienen del Espíritu, pero hay una gran diferencia entre los espirituales y los de servicio.   Ambos son para edificación del cuerpo, pero unos tienen una función específica mientras otros tienen otras.   

    La Biblia nos dice claramente que nosotros somos el cuerpo de Cristo (1 Cor.12:27).   Los dones de servicio, los cuales veremos más adelante, son los que forman el cuerpo físico, lo que conocemos como la iglesia visible, lo que el mundo ve y está limitado.   Los dones espirituales componen el cuerpo invisible, lo que el mundo no puede ver, pero no tiene limitaciones por ser espiritual.   A través de los dones de servicio la iglesia se manifiesta al mundo, a través de los dones espirituales la iglesia se manifiesta en el mundo espiritual.   El mundo respeta y ve con buenos ojos a una iglesia con dones de servicio, pero el mundo espiritual respeta y ve con malos ojos a una iglesia con los nueve dones del Espíritu.

    La iglesia que solo posee los dones de servicio impresiona al mundo, la iglesia que posee los dones espirituales aniquila al diablo y a sus huestes.   Es por eso que Pablo comienza esta sección con las palabras: No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.  No es capricho de Pablo, sino mandato de Dios para la iglesia.   Ignorar los dones espirituales es estar sin armamento espiritual para combatir al enemigo de las almas. 

   Vallamos ahora a la pregunta de ¿Por qué hay tanta ignorancia en cuanto a los dones espirituales?   Esto se resume en una sola palabra “ignorancia”.   Esta ignorancia causa temor, quita el deseo de conocer más sobre ellos, y lo peor, no nos invita a procurarlos, algo que la misma Biblia nos invita a hacer (1 Cor.12:31).

    Una de las causas por lo que no se dedica tiempo para estudiar los dones espirituales es que se ha dicho que esos dones caducaron cuando el último apóstol murió.   Eso no es lo que la Biblia enseña y es por eso que no debemos ser ignorantes en cuanto a los dones espirituales.   Recordemos que una iglesia con buenos dones administrativos puede conducirse muy bien en el mundo físico, pero una iglesia con dones espirituales hace temblar al infierno mismo.  Satanás se ha encargado de levantar esta ceguera para que la iglesia esté carente de poder y así no poder hacerle frente.  Es tiempo que nos levantemos firmes y nos pongamos toda la armadura de Dios, esta incluye los nueve dones del Espíritu. 

    En 1 Cor.12:31 el apóstol Pablo dice: Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente.   La última frase de este versículo se ha utilizado para decir que Pablo está desechando los dones espirituales.   Debemos notar que Pablo dice: Mas yo os muestro un camino aun más excelente.   Esto nos dice que los dones espirituales es un camino excelente.   El amor es y siempre será mucho más excelente, pero no debemos menospreciar los dones.   Es claro que dones espirituales sin amor no sirven para edificar la iglesia.   Todo debe ser hecho en amor para que pueda ser de edificación.   Pablo lo que nos está diciendo es que los dones espirituales son excelente, pero usarlos con amor es mucho más excelente.   El lo explica más claro en los primeros 3 versículos del capítulo 13 donde dice: 1Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

    Los dones son buenos y necesarios en la iglesia, por eso él comienza diciendo: No quiero, hermanos, que ignoréis... Pero dones sin amor convierten al hombre en metal que resuena, o címbalo que retiñe.   Es por eso que es necesario el amor en la operación de los dones espirituales, de esa forma el cuerpo será edificado.

   El siguiente versículo que vamos a mencionar es el usado por muchos para decir que los dones ya caducaron, el mismo es 1 Cor.13:8 que dice: El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.   En este versículo Pablo hace mención de tres de los nueve dones espirituales.  Profecía, lenguas y ciencia.   Este versículo sacado de su contexto nos dice que esos dones van acabar.  En el versículo nueve Pablo añade: 9Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; haciendo mención nuevamente del don de ciencia y de profecía y diciéndonos que hacemos uso de ellos en parte.   No tenemos todo el conocimiento en cuanto a los dones y sus manifestaciones.   Los operamos en forma incompleta e imperfecta.   Pero miremos ahora lo que nos dice en el versículo 10: mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.   Claramente Pablo nos está diciendo que los dones espirituales es algo que conocemos en parte.   Ahora nos dice que cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte (los dones espirituales) se acabará.   La pregunta que debemos hacernos es ¿Es la iglesia perfecta ahora?  ¿Hemos nosotros alcanzado ya la perfección?   Ambas respuestas son negativas.   Ni la iglesia es perfecta todavía, ni nosotros somos perfectos.   ¿Cuándo llegará esa perfección?  Cuando Cristo venga y levante a la iglesia.   Eso nos dice que todavía estamos caminando en imperfección, eso nos dice que todavía conocemos en parte, eso nos dice que todavía los dones espirituales siguen en operación.   Cesaran únicamente cuando la perfección llegue a la iglesia y a nosotros.  Sin embargo, nunca debemos olvidar que el amor siempre será un camino mucho más excelente que los dones espirituales, pero no por eso debemos ignorarlos, pues Dios no quiere que los ignoremos.   Es por eso que Pablo concluye el capítulo 13 con las siguientes palabras: 13Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.   Ahora permanecen, están vigentes todavía, están en operación, no han caducado, pero nunca olvidemos que deben operar siempre en amor porque el amor es mayor que todos ellos.

    Otra causa que nos lleva a ignorar los dones espirituales es lo dicho por Jesús en Mt.7:22-23 donde dice: 22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.   Estas palabras mal interpretadas causan temor y no nos dejan querer aprender más sobre los dones espirituales.   Profecía y milagros son dos de los nueve dones espirituales.   Vemos que Jesús rechazó a estos hombres aun cuando manifestaron los dones.   Ellos se olvidaron que los dones sin amor de nada sirven.    Es por eso que Pablo enfatizaba tanto el amor porque sin amor los dones pierden su verdadero valor y propósito.   La carencia de amor en la manifestación de los dones sirve para enorgullecerse y quien se exalta Dios lo humilla.    No debemos dejar que estas palabras de Jesús nos intimiden, por el contrario nos deben ayudar a hacer uso de los dones reconociendo que es todo de él, por él y para él y que toda gloria y honra son solo de él.  

    Una tercera causa es la mencionada por Pablo y que continúa ocurriendo en la actualidad.   Pablo le dijo a los corintos: Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos? (1 Cor.12:23).

    Lamentablemente hoy día ocurre lo mismo con las llamadas iglesias espirituales.   Ellos piensan que hablar en lenguas es lo único y necesario; que esto es señal de espiritualidad.   Han causado una gran confusión al punto que muchos hermanitos no quieren saber siquiera sobre el tópico.   Esto ha cerrado la puerta de muchas iglesias para que puedan aprender y recibir la bendición de Dios a través de los dones espirituales.  

    Hoy en día muchos tratan a los creyentes como locos por causa de un mal uso de los dones espirituales.   Sin embargo eso no debe ser obstáculo para que aprendamos y hagamos uso de ellos en la forma correcta, la de edificarnos los unos a los otros en amor.

 Con esto dejamos claro el por qué Pablo, o mejor dicho Dios, no quiere que seamos ignorantes en cuanto a los dones espirituales. 

 Recordemos que el gobierno, la policía o cualquier agencia estatal, municipal o gubernamental no pueden hacerle frente a Satanás, solo la iglesia con los dones espirituales.   Es por eso que a Satanás le conviene que la iglesia siga ignorante en cuanto a los dones espirituales. 

 Dones administrativos o de servicio

    Hagamos mención ahora de los dones que sirven para administrar y dar servicio al cuerpo de Cristo.   De esta forma podremos hacer una diferencia entre estos dones y los espirituales.

    Los dones de servicio se diferencian de los dones espirituales en que se pueden encontrar no solo en la iglesia, sino en cualquier institución del mundo.   Estos son habilidades que tienen los hombres por naturaleza.   Es por eso que se encuentran también en el diario vivir.   Servicio, exhortación, misericordia, etc. son algunos de ellos y operan en y fuera de la iglesia.  Claro está que los dones de servicio dentro de la iglesia son más excelentes que los de afuera.  Por otro lado los dones espirituales solo se encuentran en la iglesia.    Sabemos que Satanás puede imitar los dones, pero solo son eso, imitaciones, no es lo real.   La iglesia es la única que puede poseer lo real de los dones espirituales.  

    Veamos ahora lo que Pablo nos quiere decir en el versículo dos de 1  Cor.12.

   2Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos.

    Pablo le está ablando a un pueblo gentil, sin embargo hace uso de la palabra “erais”, dejándonos ver que ya ellos, ni nosotros, somos considerados gentiles, sino parte del pueblo de Dios.    Pero cuando estaban contados con los gentiles eran llevados a adorar a los ídolos mudos.   Eran arrastrados ha hacer cosas malas, por causa de la ignorancia.   El ignorar los dones espirituales los pone en la misma posición que se encontraban antes de venir al Señor.  Permítanme hacer una pausa aquí.   La iglesia de Corintios poseía los nueve dones espirituales, y aun así Pablo los exhortaba a no ser ignorantes en cuanto a ellos.   Manifestar los dones es una cosa, hacerlo en la forma correcta es otra.   Es por eso que más adelante Pablo les dice que hagan uso de los dones, pero que lo hagan en forma ordenada (1 Cor.14:40).

3Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.

    El apóstol Pablo hace una pausa para indicar dos cosas importantes.   La primera es que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús.    Anatema quería decir maldito.   Sería una gran contradicción el que alguien que tiene el Espíritu Santo morando dentro de sí llamara a Cristo anatema cuando es el Espíritu Santo el que nos guía a llamar a Jesús Señor (Ro.10:9, Fil.2:11).   Esta era la verdadera señal de sometimiento a Cristo, el reconocimiento de él como Señor; por que nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.

   Pasemos ahora a ver los versos 4, 5 y 6 que tienen una información muy valiosa para nosotros.   Debemos observar que en estos tres versículos encontramos a la trinidad de Dios en operación y en unidad.   No se habla explícitamente de la trinidad, pero sus funciones por separado se dejan ver alcanzado una unidad perfecta.

 4Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.

       Hay diversidad de dones.   Pablo nos dice que hay un gran número de ellos.   Veamos como la Biblia los enumera.

Los dones de servicio son: 1 Cor.12:28 ...los que ayudan, los que administran... Ro.12:6-8 ...de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. Ef.4: 11Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.   Estos últimos cinco, aun cuando son dones administrativos o de servicio, son distintos de los otros dones.   Eso lo veremos más adelante.

    Los dones espirituales son los siguientes.   Palabra de sabiduría, palabra de ciencia, fe, dones de sanidades, hacer milagros, profecía, discernimiento de espíritus, diversos géneros de lenguas, interpretación de lenguas.  

    En su totalidad son doce dones de servicio y nueve dones espirituales.   Cada iglesia, para que pueda operar en su 100% de efectividad debe poseerlos en su totalidad.   Una iglesia sin dones administrativos, pero sí con dones espirituales funcionaría en desorden.  Es el caso de la iglesia de Corintios.  Una iglesia con dones administrativos, pero sin dones espirituales funcionaría carente de poder.   Una iglesia con los veintidós dones en operación funcionaría al 100% de su efectividad.  Es por eso que Pablo inicia diciendo: No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. 

    El Espíritu Santo es responsable de dar estos dones, pero hay cinco dones entre los de servicio que, aun cuando el Espíritu Santo toma parte, Jesús es el responsable de ellos.   Debemos también notar que, aun cuando hay diversidad de dones, el Espíritu es el mismo.   Por lo tanto deben operar en armonía e igualdad, porque el Espíritu es el mismo en todos y cada uno de ellos.

  5Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.

   En la actualidad llamamos ministerios a un sinnúmero de trabajos dentro de la iglesia.   No decimos que esté mal llamar o decir ministerio de música, o de drama, o de benevolencia, etc.   Lo que queremos decir es que, hablando correctamente, encontramos que en la Biblia solo se mencionan cinco ministerios y estos son dados directamente por el Señor Jesús.    En el Antiguo Testamente vemos que la palabra ministerio estaba siempre relacionada al Tabernáculo y al oficio que allí se ofrecía.   En el Nuevo Testamente encontramos que se mencionan cinco ministerios y todos llevan un mismo fin, edificar el cuerpo de Cristo.    Estos cinco ministerios son dados por Jesús.   Esto es sumamente importante porque encontramos hoy día a muchas personas ejerciendo uno o varios de esos ministerios sin haber sido dados por Jesús.  Los cinco ministerios son apóstol, profeta, evangelista, pastores y maestros (Ef.4:11).

    Estos cinco ministerios tienen dos funciones especiales dentro del cuerpo de Cristo, y esas funciones son: perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

 Lo primero que debemos saber es que estos ministerios son para perfeccionar a los santos.  Sabemos que la perfección está solo en Dios, pero aquí se nos dice que estos cinco ministerios llevan como objetivo principal la perfección de los santos.   Usted y yo, los que hemos creído en Jesucristo como nuestro Señor y Salvados, somos los santos porque hemos sido santificados.   Sin embargo, esa obra no acaba en la conversión, por el contrario es ahí donde esa obra comienza.    Hay un camino que transitar en este mundo y Dios se ha intencionado perfeccionarnos, y para lograrlo hará uso de esos cinco ministerios.   Esa perfección es lograda a través de la edificación del cuerpo de Cristo.  Cuando el cuerpo de Cristo es edificado va en buen camino para la perfección.  

    Mucho cristiano se ha quedado estancado pensando que no podemos alcanzar la perfección.   Esto se debe a que han estado pensando en la perfección desde el punto de vista del mundo.   En el mundo no se puede alcanzar perfección, pero en el cristianismo sí.   Veamos que nos dice el mismo Señor Jesús en Mt.5: 48Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.   Esto es un mandato de Jesús a sus seguidores.   ¿Nos exigiría Jesús algo que nosotros no podemos dar?  Claro que no.  Jesús sabía que a través de él nosotros podemos lograr la perfección que él demandaba.  Si Jesús dice que podemos ser perfectos es por que podemos.  El problema radica en la interpretación de la perfección.  

    Cuando miramos el contexto de las palabras de Jesús nos daremos cuenta de qué es lo que Jesús llama ser perfectos.  Veamos los versículos 46 y 47 de Mt.5 que dicen: 46Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?   El mundo ama y saluda a los suyos.   Si nosotros nos limitamos a hacer lo mismo estaríamos haciendo exactamente lo mismo que ellos.   La perfección es hacer de más.   Es ir más allá de donde el mundo va.   Es amar al que me odia y saludar aun a aquellos que no conozco.   Cuando entro en esa dimensión estoy camino de la perfección.   Si leemos esa porción Bíblica comenzando en el versículo 38 podremos ver más claro el concepto de la perfección bíblica.   Veremos que sí podemos ser perfectos.   Esto solo se logra con la asistencia del Espíritu Santo y la ayuda de los cinco ministerios dados por Jesús.   

    Permítanme agregar algo más relacionado a los cinco ministerios.   Hay quienes piensan que de los cinco ministerios solo hay tres en operación hoy día.   Nos referimos a los ministerios de evangelista, pastores y maestros.   Los otros dos ministerios, apóstoles y profetas, ya dejaron de existir.   Sabemos que Jesús llamó a doce para que fueran sus apóstoles.   Estos doce fueron una clase aparte, seleccionados por Jesús para una misión específica.   Por lo tanto debemos dejar claro que apóstoles como los primeros doce no hay hoy día, pero sí debemos reconocer la existencia de apóstoles y profetas.   Después de todo son parte de la edificación de la iglesia.  

   En cuanto a los apóstoles podemos decir claramente que la Biblia llama a Bernabé apóstol.   El no formaba parte de los doce, pero había sido llamado como apóstol (Hch.14:14).   El apóstol es un servidor.   De los cinco ministerios el apostolado es el de mayor altura.   Esto nos quiere decir que un hombre llamado por Jesús para ser apóstol es un hombre humilde y con un gran espíritu de servicio.   El apóstol por lo general tiene a su cargo la supervisión de varias obras.   Junto a los otros ministerios es responsable de perfeccionar a los santos.   De acuerdo a la definición que vimos de perfecto, un apóstol debe ser alguien que llene esos requisitos a cabalidad.   Ningún apóstol llamado por Jesús va ha ser vanaglorioso o estar en espera de que otros le sirvan o lo llamen con platillos y trompetas anunciándolo como apóstol.   Es humilde y servidor.   Hay muchos apóstoles llamados por los hombres, pero vimos que el único que llama como apóstol es Jesús.   Podemos engañar al hombre, pero nunca podremos engañar a Jesús.

    El ministerio del profeta es distinto al don de profecía.   Un profeta tiene el don de profecía, pero una persona que tiene el don de profecía, no por eso es profeta.   Son dos cosas completamente distintas. En el Nuevo Testamento encontramos al profeta Agabo.   Veamos lo que nos dice Hch.21: 10Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo.   ¿Cuál es la función del profeta?   De acuerdo a Ef.4 es de perfeccionar a los santos por medio de la edificación del cuerpo.   Él perfecciona y edifica el cuerpo por medio de la enseñanza y la palabra profética.   Veamos como dice Hch.21: 11quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles.   Notemos que como el profeta del Antiguo Testamento, Agabo se ató con el cinto para indicar cómo le harían a Pablo.   El profeta advierte de lo que va a ocurrir en el futuro.   Muchas cosas ocurren y la iglesia se entera una vez han ocurrido porque están faltos de este ministerio, pero esa no es la intención de Dios.   Dios quiere que sepamos qué está ocurriendo y qué va a ocurrir para que no nos tome por sorpresa.   Jesús le dijo a sus discípulos: Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda, creáis que yo soy (Jn.13:19). Jesús acostumbraba decirles a sus discípulos las cosas con anticipación.   De esa forma ya ellos sabían lo que vendría.  También dijo: Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir (Jn.16:13).   Claramente Jesús nos dice que una de las funciones del Espíritu Santo es revelar las cosas que habrían de venir.   Es por medio del ministerio profético que Dios revela lo que ha de venir.   Esto concuerda perfectamente con las palabras dichas por el profeta Amós cuando dijo: 7Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas (Amós 3:7).    También podemos ver esta verdad claramente manifestada en Gén.18:17 donde Dios avisa a Abraham de la destrucción que venía para Sodoma y Gomorra.  El versículo dice así: 17Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer,   No, Dios no encubre sus planes, el problema es que no tenemos profetas hoy día y una de las razones por la que no tenemos es porque no creemos que existan.     Recordemos que Amós nos dice claramente que no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.  Hay revelación de Dios, lo que no hay es medio por donde revelarse.  

    Si miramos nuevamente al profeta Agabo del Nuevo Testamento encontraremos que él dijo otra profecía.  Vallamos a Hch.11: 27En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. 28Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio.   En esta ocasión se dice que unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquia.  Ya no es un profeta, sino varios profetas.   De entre ellos se levantó Agabo y profetizó que vendría una hambruna.   ¿Podemos ver claramente que Dios avisa? El problema es que no hay personas lo suficientemente metidos en el secreto de Dios para poder oír su voz y dar el aviso.   En Jer.23:18 encontramos estas palabras: 18Porque ¿quién estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyó su palabra? ¿Quién estuvo atento a su palabra, y la oyó?  Dios no se ha quedado mudo, el problema es que no hay quien esté en el secreto de él.   

    El profeta no solo advierte de los eventos que han de acontecer, sino que también revela los pecados ocultos.

    ¿Por qué hemos enfatizado tanto el ministerio apostólico  y el profético?   Es porque muchos creen que ya no están en operación, pero como hemos visto, están y Dios quiere que continúen operando.   El problema es que se han abusado tanto que ya hay temor en el pueblo cuando oyen sobre apóstoles y profetas.   Sin embargo es importante seguir el consejo de Juan cuando nos dice: Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo (1 Jn.4:1).  Debemos hacer nuestra asignación y probar los espíritus.  No debemos juzgar al hombre, ese es trabajo de Dios, nuestra parte es juzgar lo que está diciendo y ver si es realmente de Dios o no.

    Los otros ministerios, los de evangelista, pastores y maestros son bien recibidos en la iglesia, es por eso que no los abundaremos aquí.   Sin embargo también deben ser examinados para que no seamos engañados.

   Finalicemos diciendo que la Biblia nos dice claramente cuando estos cinco ministerios caducarán, veamos: 12a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;  En primer lugar debemos ver que estos ministerios cesarán cuando la iglesia sea perfecta.  Luego dice: hasta que todos lleguemos...   No es unos cuantos, sino todos.   Todos habremos llegado única y exclusivamente cuando Cristo venga a levantar a su iglesia.  Mientras, estaremos en el proceso de perfección.   Por lo tanto los cinco ministerios continuarán en operación hasta que el rapto de la iglesia se dé.   Es lo mismo que dijo Pablo respecto a los dones espirituales, cesarán cuando venga lo perfecto.  

    Otra cosa que debemos ver es que, como con los dones espirituales, donde vimos que el Espíritu es el mismo, aquí con los dones ministeriales el Señor es el mismo también.  Por lo tanto debe haber una perfecta unidad entre esos cinco ministerios porque hay una unidad perfecta entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Miremos ahora nuestro último versículo de este capítulo.

 6Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 

    Vimos que los dones son dados por el Espíritu Santo, los ministerios son dados por Jesús y ahora la forma de operar dichos dones y ministerios está a cargo de Dios.   Dios es el que dice como hacer las cosas.   En una ocasión Jesús dijo: 19...De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. 20Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis (Jn.5:19-20).   Todo lo que Jesús hacía era porque veía al Padre hacerlo.   Dios decía y dice como las cosas deben ser hechas.   Cuando obedecemos veremos victoria en todo lo que hagamos.  

   Miremos un solo ejemplo de estas diversas operaciones y veremos cuan versátil es Dios.   Usaremos el caso de Jesús sanando a una persona ciega.    Veremos cuatro condiciones de ceguera, pero siendo sanadas en cuatro formas distintas.

1.  Mr.10: 52Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

2.  Mt.20: 34Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron.

3.  Jn.9: 6Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego, 7y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo.

4.  Mr.8: 23Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, le puso las manos encima, y le preguntó si veía algo. 24El, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. 25Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirase; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos.

    Vemos en estos cuatro ejemplos como Jesús hizo uso de cuatro diferentes operaciones para sanar una misma enfermedad, ceguera.   Al primero le habló, al segundo le tocó los ojos, con el tercero escupió en tierra e hizo lodo y le untó en los ojos, y con el cuarto le escupió directamente a los ojos.

   Como en los dos casos anteriores con el Espíritu Santo y Jesús, así también con el Padre, diferentes operaciones, pero un mismo Dios:  diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.  Dios hace como él quiere y cuando quiere y no está limitado a nosotros o nuestra forma de pensar.   Él es el Soberano Dios, dueño del universo entero.

   Recapitalicemos para quedar claros.

  1. Dios no quiere que estemos ignorantes en cuanto a los dones espirituales.   Satanás quiere mantenernos ignorantes, pero no Dios.

  2. El Espíritu Santo tiene la misión de dar los dones espirituales a la iglesia.   Aun cuando son muchos él es el mismo.

  3. Jesús tiene a su cargo el dar los ministerios de apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros.  Aun cuando son muchos él es el mismo.

  4. Dios el Padre es el encargado de dar las directrices de cómo hemos de actuar y hablar.   Él es el que da la diversidad de  operaciones.  Aun cuando son muchas él también es el mismo.

    El Padre, Hijo y Espíritu Santo están envueltos directamente en la edificación de la iglesia.   Cada uno de nosotros, en los respectivos lugares que hemos sido colocados, trabajamos en conjunto con ellos para lograr la edificación del cuerpo.   Veamos como Pablo nos lo dice:

 De quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Ef.4:16