Desenmascarando al Jesucristo Hombre...

Relacionado al perito arquitecto

En la Biblia aparecen solo dos versos en que se emplea la palabra arquitecto.   El primero es 1Co.3: 10Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.    El segundo verso está en Hebreos 11: 10porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

     Un arquitecto es alguien que posee el arte de proyectar y construir edificios.   El apóstol Pablo se consideró a sí mismo como un arquitecto.   La Biblia nos dice también que Dios es un arquitecto.   Si no tuviésemos cuidado con estos dos versos podríamos pensar que Pablo era Dios, pues Pablo se llama  a sí mismo perito arquitecto.   Sin embargo estos dos versos nos hablan de dos diferentes arquitectos y dos diferentes construcciones.  

     Dios es el arquitecto de la Nueva Jerusalén, la que va a descender del cielo.   Ap.21: 10Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,

     Pablo fue el arquitecto principal en la propagación del mensaje a los gentiles.   Pablo se considera arquitecto porque puso el fundamento.   ¿Qué fundamento puso Pablo?  El fundamento de la salvación.  El fundamento de predicar a Jesucristo a los gentiles.  El fundamento sólido de Cristo.  Las preguntas que debemos hacernos ahora son, 1. ¿Sería Pablo el único que pudo o puede poner el fundamento?   2. ¿Habrá o podrá otra persona poner el fundamento?  3. ¿Quién será el “otro” de que Pablo habla?  4. ¿Será una persona específica?  5. ¿Será ese “otro” José Luis de Jesús Miranda como él alega?    6. ¿Es edificar y sobreedificar dos cosas distintas?  7. ¿Quiénes son los que sobreedifican? 8. ¿Será cierto que solo José Luis de Jesús Miranda tiene el llamado para ser el edificador de la iglesia?  9. ¿Será realmente él el único que puede edificar?

    Es en esto que nos estaremos ocupando ahora.    Estaremos mirando más de cerca el asunto de Pablo como perito arquitecto y el otro que edifica encima.

     Las enseñanzas que estamos desenmascarando, las cuales provienen de la iglesia “Creciendo en Gracia” con su “apóstol José Luis de Jesús Miranda”, utilizan este pasaje de Pablo para argumentar que Pablo es el único constructor y que el “otro” en el pasaje de 1 Co.3:10 hace referencia a José Luis de Jesús Miranda.    Veamos como ellos mismo lo dicen.  Todas sus palabras están en color rojo.

 Enero 2005

Respuesta  #3

La iglesia se formó y se compuso de dos cosas, el arquitecto y el constructor; Pablo se nombró el arquitecto, pero solo hay un constructor que puede edificar, construir sobre ese fundamento; hemos encontrado que el constructor es Dios mismo en labios del Apóstol José Luis De Jesús Miranda, (1ª a Corintios 3:10; Hebreos 11:10) y en la iglesia está la verdad.

 Mayo 2005

Respuesta #10

Hebreos 2:14 establece que por cuanto los hijos se manifestaron en carne y sangre "EL" también participó de lo mismo.  Lo hizo en Jesús de Nazaret, y ahora la historia se repite; es decir, su creación, sus espíritus, sus dioses bajaron a la tierra y participaron de carne y sangre; pero él no se quedó, también se despoja a sí mismo y se hizo hombre.

¿No ve que dice que él aparecería por segunda vez?  Pregunta.  ¿Cómo fue que vino la primera vez?

 Pues pasó por el vientre de María, por eso dice que él vendría de nuevo, como ladrón en la noche (1ª a Tesalonicenses 5:2-5), o sea, estaría presente y nadie lo sabría, ya que el ladrón entra cuando los dueños están durmiendo y no saben que está en la casa, el ladrón no avisa, simplemente llega.

 Octubre 2005

Respuesta # 2

El Apostolado responde:

 Quien escribe el fundamento de la iglesia no es Pedro ni Juan, sino solamente el Apóstol Pablo y hoy explicado por el Hijo del Hombre, el único Apóstol de nuestra profesión (Hebreos 3:1) José Luis De Jesús Miranda.

 

   En el estudio anterior, el de la falsedad de los otros apóstoles, pudimos ver como esta iglesia sacó fuera de contexto los versos bíblicos para poder hacer lucir mal a los otros siervos de Dios.   Tuvimos la oportunidad de llevar cada verso a su lugar correcto y ver cual era el error.   Sin embargo debemos reconocer la astucia de ellos y tenemos que movernos con cautela y en mucha oración pidiendo que Dios nos ilumine.  Es por eso que hacemos estos estudios con mucho temor y temblor, no queriendo traer más confusión, sino aclarar lo torcido.   Suplicamos las oraciones de los santos a favor de la iglesia, la verdadera iglesia de Jesucristo, pues estamos próximos a una tempestad grande donde los cimientos de la iglesia están siendo probados.   Estamos en el 2007 y pienso que la iglesia va a ser sacudida fuertemente y solo los que estén cimentados en la palabra de Dios podrán permanecer en pie.

    Podemos ver en los párrafos citados que esta iglesia pone su énfasis en Pablo como el perito arquitecto y a José Luis de Jesús Miranda como el otro.   El énfasis es en Pablo como el que pone el fundamento y José Luis de Jesús Miranda como el que edifica encima.

    En la introducción del tercer tomo hacemos un mayor énfasis a 1 Co.3 versos del 10 al 18.   En esta ocasión solo nos concentraremos en el arquitecto y el otro.

    Para poder entender bien a que se refiere Pablo con arquitecto y otro, tenemos que mirar otros pasajes de 1 de Corintios.  Vallamos primeramente a 1  Co.1: 10Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.  

    Lo primero que debemos ver en este verso es que la iglesia de Corintio estaba dividida.   No tenían una misma mente ni un mismo parecer.   Esto había ocasionado contiendas entre ellos   ¿Cuál era la causa de dicha división?    El verso 12 del capítulo 1 nos dice cual era la causa de la división de ellos, división que ocasionaba contiendas.   Veamos: 12Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo.

    Observemos que la división venía porque cada uno decía yo soy de...  Una división de cuatro;   Pablo, Apolos, Cefas y Cristo.    Permítanme mostrarles algo aquí.   La iglesia de Corintos se había abanderizado, unos con Pablo, otros con Apolos, otros con Cefas y otros con Cristo.    Podríamos pensar que los únicos que estaban bien eran los que decía “yo soy de Cristo”.   Lo cierto es que ellos también entraron en la competencia y esto los hace estar mal aun cuando se abanderizaron con la persona correcta.   

      Ahora Pablo en el verso 13 procede a hacerles tres preguntas importantes, veamos: 13¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?    En estas tres preguntas podemos ver cuales eran las causas de la división.   

       La primera pregunta nos deja ver que al ellos decir yo soy de... dividían el Cuerpo de Cristo.    Ellos querían identificarse con algunos de sus maestros.   Esto los llevaba a contender por Pablo, Apolos, Cepas y Cristo.

       En la segunda pregunta Pablo les hace ver que el único que fue crucificado para traer salvación a los hombres fue Cristo.    No importaba cuan buenos o cuan conocedores de las Escrituras pudieran haber sido ellos, el único que murió en la cruz fue Cristo.  El único que trajo salvación a la humanidad fue Cristo y solo Cristo.

       En la tercera pregunta Pablo les recuerda que ellos fueron bautizados en el nombre de Cristo, no en el nombre de Pablo.    En otras palabras, es todo Cristo.   Pablo reconocía que él era nada, Cristo era el todo en todos.

      Antes de continuar permítanme añadir algo más sobre esta división.   La iglesia de Corintos se había dividido diciendo: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo.   Entraron en un tipo de competencia donde se identificaban con ciertos hermanos, y esto para decir que eran más espirituales que otros.    Amados, esto es peligroso en gran manera.      

       Vallamos ahora al capítulo 3 de 1 de Corintios.   El verso tres nos dice: 3porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?    Esas contiendas que vimos en el capítulo uno son las mismas que Pablo menciona ahora en el capítulo tres.    El apóstol ahora añade que esas contiendas muestran sus carnalidades.  Eran cristianos carnales.  Andaban como los hombres comunes, los hombres que no conocen a Dios.    Luego en el verso cuatro enfatiza nuevamente la carnalidad de ellos, veamos: 4Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?

      ¿No se parecen esas contiendas a las que tenemos hoy día en las iglesias?   Yo soy bautista, yo soy pentecostal, yo soy asambleas de Dios, yo metodista, yo wesleyano, yo luterano, yo defensor de la fe, y yo discípulo de Cristo.    La Biblia, no Pablo, sino la Biblia nos llama carnales.   Hemos permitido que el Cuerpo de Cristo se divida por seguir a los hombres.   4Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?

    Esta división ha sido producto de hombres carnales.   No nos referimos a los líderes guiados por Dios, sino a los seguidores.   Hombres que hicieron uso de los nombres de los siervos de Dios para formar sus doctrinas y enseñanzas creando de esta manera unas divisiones, divisiones que hasta el día de hoy se ven y ha puesto en tela de juicio la credibilidad del evangelio.   Hoy los bautistas no se juntan con los pentecostales porque unos dicen que son fríos y carnales y los otros dicen que son fanáticos y locos.

     El no creyente está confundido porque cuando va a la iglesia bautista, en lugar de enseñarles el amor de Dios, les dicen que no pueden ir a la iglesia pentecostal u otra iglesia porque todas los demás están erradas.   De igual forma hace las otras denominaciones.   ¡El Señor tenga piedad  de nosotros!

     La iglesia de Corintos comenzó esto, pero Pablo supo detenerlo a tiempo.   ¿Cómo Pablo lo detuvo?  Veamos el verso 5 de 1 Corintios 3.  5¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor.     Este verso arroja mucha luz en cuanto a la división de la iglesia, pero también arroja mucha luz en cuanto al arquitecto, tópico que estamos discutiendo.

     Pablo se pone al mismo nivel de Apolos.  Reconoce que ambos son servidores de Cristo, pero cada uno hace una función distinta.   En el verso 6 de 1 Cor.3 Pablo deja ver cual es su función y cual la de Apolos, veamos: “6Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.   Pablo planta y Apolo riega.   El que riega, si no hay quien plante, no puede hacer nada; de igual forma ocurre con el que planta, si no hay quien riegue lo plantado, es trabajo perdido.    Luego Pablo dice un pero.   Este pero es de suma importancia, pues nos deja ver quien es el verdaderamente importante en el proceso de plantar.   Es Dios y solo Dios.  Es por eso que en el verso 7 añade: “7Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.”   Pablo reconoce cual es su lugar y el de Apolos, no son nada, sino Dios.   Para él dejar eso completamente claro nos dice en el verso 8 lo siguiente: 8Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.”  Repetimos, Pablo no se consideraba superior o mayor a Apolos, sino en el mismo nivel, el de colaboradores de Dios.   Sí deja ver que aun cuando uno hace una labor y otro otra, para que halla fruto deben trabajar juntos, pero esa labor recibirá su apropiada retribución o recompensa.

    Miremos ahora el término arquitecto a la luz de la Biblia.  No se está ablando de alguien que construye un cimiento de concreto sobre la tierra, sino uno que construye un cimiento en una vida humana.  El apóstol Pablo hablándole a los corintios le dijo que él, como un perito arquitecto puso el fundamento.   Pablo trajo la enseñanza inicial donde presentaba a Jesucristo como el único y suficiente Salvador.   Pero esta labor de presentar a Cristo como Salvador no es solo de Pablo, sino responsabilidad de cada creyente.   La comisión de Jesús fue para cada creyente “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” Mr.16:15.   Como punto de observación debemos ver que la comisión de Jesús era “por todo el mundo” judíos y gentiles.

    Toda persona que trae el mensaje de salvación a alguna vida, y por motivo de esa palabra esa vida recibe a Cristo como Salvador, ha venido a ser el arquitecto de esa vida.   Ha venido ha ser la persona que puso el fundamento inicial. Ha venido ha ser un Pablo para esa persona.   Esto no es exclusividad de Pablo, así lo vemos con Felipe, con Bernabé, con Aquila y Priscila, y con todos aquellos que predican a Cristo.   Les pregunto ¿Quién vino a ser el arquitecto en la vida de Saulo de Tarso, luego conocido como Pablo?   Fue un discípulo llamado Ananías (Hch.9:10-12 y 17).

      Miremos ahora el asunto del “otro” que José Luis de Jesús Miranda alega ser él.   Vimos que el que pone el fundamento inicial, el arquitecto, es la persona que trae a alguien a los pies de Cristo.   Esa persona que trajo a esa nueva vida a los caminos del Señor y que puso ese fundamento inicial ahora lo trae a la iglesia.   En la iglesia ese nuevo creyente comienza a recibir nuevas enseñanzas por parte del maestro de escuela dominical, o quizás por algún otro hermano que lo toma bajo sus alas y lo instruye.  Ese otro hermano viene a ser el “otro” del que habla Pablo.  Así como no hay exclusividad con el arquitecto tampoco la hay con el otro.    Vimos que el arquitecto en la vida de Pablo lo fue Ananías.  Hagamos ahora otra pregunta.  ¿Quién fue el “otro” en la vida de Pablo?   Lo fue Bernabé. Miremos como nos lo dice Hch.9:26-27 y 11:25-26.

    Sin embargo vemos claramente que ni el que siembra ni el que riega son algo, sino Dios que es el que da el crecimiento.

   El único exclusivo es Cristo, por eso la Biblia nos dice claramente en Hch.4: 11Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 12Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

    Deseo aprovechar este espacio para hablar sobre otro “otro” que ellos hablan.   Me refiero a decir que el Jesús que murió no es el mismo que resucito, sino que es otro, y que ese “otro” es el verdadero.   Veamos como ellos lo dicen.

    La razón por la que los seguidores de José Luis de Jesús Miranda no pueden ver estas verdades es porque, en esa secta, solo José Luis de Jesús Miranda es el que puede leer la Biblia, nadie más.   Eso lo veremos más adelante en otro estudio.