Lección de la Semana

  CUARTA SEMANA DE MAYO DEL 2018

"Quien soy en Cristo"
Parte 29


Con solo uno saber que es aceptado por nuestra propia familia terrenal trae a nosotros paz y a la misma vez esa paz nos ayuda a sentirnos privilegiados como miembro de dicha familia. Hoy hablaremos de ser “MIEMBROS DE DIOS EN EL HOGAR”, los hijos de Dios por Cristo son contados entre la familia de Dios y nos hace ser miembros de Su hogar.

LEA: Efesios 2:19 “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y de la familia de Dios;”

LEA: 1 Timoteo 3:14-15 “Esto te escribo, con la esperanza que vendré pronto a ti, para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y apoyo de la verdad”

Sabemos que adaptarnos, convivir con la familia es un reto, pero a la misma vez se convierte en un placer con el tiempo. Nuestros padres terrenales no son capaces de ser perfectos y mucho menos nosotros cuando tomamos esa posición sin embargo Dios lo es. Dios es un padre perfecto. El amor de Dios es infinito. Una manera de verlo es cuando podemos procesar y entender que envió a Su único hijo (Jesús) a morir por nuestros pecados para que nosotros podamos ser parte de Su familia. No solo es amoroso sino también sabio y digno de confianza en todos los sentidos.

Preguntémonos; ¿Cómo podemos entender esta realidad, que somos parte de la familia de Dios?

Lo podemos entender si vamos a la Palabra, si verdaderamente creemos que la Palabra fue inspirada por el Espíritu Santo donde nos deja ver que es para nuestra enseñanza. Efesios 2:19 nos deja ver claramente cual es nuestra verdadera familia. “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y de la familia de Dios;”

Note que la última parte del versículo nos dice claramente que somos parte de la familia de Dios. No lo escribí ni mucho menos lo dije yo u otro ser humano por su cuenta, lo ha dicho Dios, está registrado en la Biblia. ¿Entonces qué? ¿Debemos de ignorar Su Palabra? Claro que no, de ninguna manera. Tenemos que tomarlo como una garantía de que verdaderamente somos hijos de Dios y que pertenecemos a Su familia.

¿Cómo esta realidad me puede ayudar a que cambie mi manera de pensar y de seguir viviendo cada día que Él me otorgue?

De la forma que nos puede ayudar esta realidad es; aceptar que algo mejor va a venir en un futuro. Meditemos lo que nos dice la Palabra en Apocalipsis 21: 1-5; “Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues ya el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo mismo que el mar.  Vi también que la ciudad santa, la nueva Jerusalén, bajaba del cielo, donde vive Dios. La ciudad parecía una novia vestida para su boda, lista para encontrarse con su novio. Y oí que del trono salía una fuerte voz que decía:

«Aquí es donde Dios vive con su pueblo. Dios vivirá con ellos, y ellos serán suyos para siempre. En efecto, Dios mismo será su único Dios. Él secará sus lágrimas, y no morirán jamás. Tampoco volverán a llorar, ni a lamentarse, ni sentirán ningún dolor, porque lo que antes existía ha dejado de existir. Dios dijo desde su trono: «¡Yo hago todo nuevo!» Y también dijo: «Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza.»”

Quizás te preguntes ¿Cuándo va a suceder eso? No lo sabemos, solo el Padre lo sabe.  El tiempo no importa, lo importante es que va a suceder. Dios no da cosas a medias, Él ya nos lo ha dado todo. La evidencia es el envío de Su hijo amado para rescatarnos de la muerte por el pecado.

PENSAMIENTO ERRÓNEO: La única familia que tengo es la terrenal.

PENSAMIENTO CORRECTO: Dios me ha aceptado en Su familia cuando acepte a Cristo como mi salvador. Me ha aceptado como Su hijo(a) amado(a). Por lo tanto, por esta razón, debo de imitarlo como Él lo pide.

LEA: Filipenses 2:3-8 "Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. Haya, {pues,} en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús."



 
    Temas del diario vivir;          
 Conocimiento;

        Querremos orar por usted o por cualquier otra persona que lo necesite. Utilice este medio para contactarnos.

   Solo haz un clic aquí

Yo;

El SEÑOR prueba al justo y al impío, 
y su alma aborrece al que ama la violencia. 
Sobre los impíos hará llover carbones encendidos; 
fuego, azufre y viento abrasador será la porción de su copa. 
Pues el SEÑOR es justo; El ama la justicia; 
los rectos contemplarán su rostro. (Salmos 11:5-7)

¡SEGUIRE ESPERANDO POR TI PERO NO POR MUCHO TIEMPO!


Facebook Twitter Instagram Google+ YouTube