Fundamentos de la Doctrina de Cristo 

Estudio 1

Roca y Fundamento

     En este primer estudio estaremos viendo la importancia de tener un fundamento sobre la Roca.   Vemos que la Roca por sí sola es un fundamente, pero la Biblia nos habla de Roca y Fundamento.    Es en esos dos tópicos que nos estaremos concentrando inicialmente.   Es indispensable que entendamos bien la diferencia de ambos, pero a la vez la importancia y necesidad de poseer los dos.

    Con ese fin en mente nos estaremos concentrando en la construcción narrada en Mt.7:24-25

    24Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.

    Estaremos mirando solo los primeros dos versículos porque todo lo que no valla a la par con lo que digamos ahora, debe entenderse como la casa construida sobre la arena.

    Vemos aquí que Jesús está hablando de una construcción, pero esta construcción es completamente distinta a la construcción de Hebreos 6.   En Hebreos 6 la construcción es para formar, fortalecer y aplicar mi fe; mientras que la construcción de Mt.7 es para edificar o construir mi nuevo carácter, el de cristiano.    Usted y yo tenemos el carácter del viejo hombre, pero ahora vamos a construir el carácter del nuevo hombre.   Hebreos 6 es el fundamento donde se apoyará la casa de Mateo 7. 

     En Mateo 5, 6, y 7 Jesús nos da los materiales que estaremos usando para construir esa nueva casa.   El tiene un vino nuevo, pero solo lo puede depositar en una casa nueva (Lc.5:38).   Esa casa nueva es usted y yo, si hemos recibido a Cristo como nuestro único y suficiente Salvador.   Si usted ha abierto su corazón para Cristo, es responsabilidad suya levantarse y construir.   Tener a Cristo en su corazón es suficiente para alcanzar la salvación, pero si quiere vivir en victoria necesita darse a la tarea de construir.

    Veamos unos pasajes relacionado al vino nuevo.   En Juan 14:15 Jesús dice: Si me amáis, guardad mis mandamientos.   Lo primero que tenemos que tener claro es que la forma en que yo demuestro que amo a Jesús es a través de la obediencia a Su palabra.   No olvide que en nuestro verso inicial, el de Mt.7:24 Jesús dice: Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace…  El secreto está en oír primero y luego hacer.   Hay quienes quieren hacer sin haber oído y por eso fracasan.   Están los otros que oyen, conocen, y hasta enseñan, pero no hacen.  Amados, la vida cristiana victoriosa radica en oír y hacer.   No hay atajos para este proceso.  

    Luego Jesús continúa diciendo en Juan 14:16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.  Jesús fue el primer consolador.   Ahora nos dice que enviaría a otro, al Espíritu Santo.   Acto seguido les da una revelación extraordinaria.  El versículo 17 dice: El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir… ¿por qué el mundo no puede recibir al Espíritu? …porque no le ve, ni le conoce… Amados, esto es exclusivo para los hijos de Dios.   ¿Estamos tomando ventaja de esa exclusividad?

    La casa levantada en Mateo 7 usa los materiales de Mateo capítulos 5, 6, y 7.   Para poder levantar esa casa, la cual es nuestro carácter como cristiano, es necesario tener el fundamento de Hebreos 6:1-2. 

    Para que tengamos una idea mas clara miremos lo que nos dice Mt.5:46Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. 

     Hasta los ateos aman a los que les aman, pero solo los que tienen un fundamento sólido pueden amar a los que los aborrecen.   Es por eso que encontramos cristianos con rencores, buscando venganza, dejando de hablarle a otros hermanos, etc.    La iglesia esta carente del fundamento que da el carácter de cristiano.   Se ha conformado con lo poco cuando puede tener mucho más y caminar en victoria. 

 Cristo como nuestra Roca

     En Mateo 16 se nos revela a Cristo como la Roca principal.   Luego de Jesús preguntarle a los discípulos quienes decía la gente era él, se dirigió directamente a ellos y les dijo: y vosotros ¿Quién decís que soy yo?    Esto nos lleva al versículo que queremos ver, es la respuesta de Pedro.   Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.   Esa frase muestra la Roca mencionada por Jesús en el versículo 18.   Es sobre esa afirmación, sobre esa Roca, que Jesús edifica la iglesia.    Esa Roca es Cristo mismo.

     En 1 Corintios 3:11 Pablo nos dice: Porque nadie puede poner otro fundamento que el que esta puesto, el cual es Jesucristo.    Este pasaje nos revela a Jesús como fundamento mientras que Mt.16:18 nos lo revela como Roca.   Esto nos deja ver cuan firme y sólida es la garantía de salvación otorgada por Dios para nosotros.    También nos revela que solo a través de Jesús es que hay salvación.    No hay otro modo, solo Jesús.

    Teniendo esto claro, que Cristo es Roca y Fundamento, miremos ahora el mismo pasaje de Mt.7:24-25, pero en esta ocasión narrado por el Dr. Lucas.   Veamos Lucas 6:47 Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante.    48 Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.

   El énfasis aquí es el mismo de Mateo, oír y hacer.   Jesús hace una comparación que debemos observar.   Nuestra vida es una edificada por nosotros mismos.   No basta con haber recibido a Cristo como Salvador, tenemos que construir.   Note que el constructor en Lucas 6 está poniendo un fundamento sobre la roca.   La roca es un fundamento por sí sola, pero para que la casa quede firme no basta con plantar la casa sobre la roca, hay que poner un fundamento.   Note que Jesús dice “cavó y ahondó” mostrándonos que es un trabajo duro, pero cuando venga la inundación veremos nuestros esfuerzos recompensados, nuestra vida no sucumbirá ante los envistes de la vida. 

    Esto también es un duro golpe para aquellos que tratan de evadir los días malos con palabras positivas.   Debemos hablar positivo, pero debemos también entender que esas palabras positivas no son el fundamento que nos mantendrán firmes en el día malo, sino el fundamento que hayamos puesto sobre la roca. 

    Cuando usted y yo venimos a Cristo somos puestos sobre la Roca que es Cristo mismo.    Eso nos garantiza la salvación.   Quedarme sobre la Roca y no construir nos dejaría a la intemperie, a merced de todo viento de doctrina, a la merced de todo viento huracanado, de toda inundación.   Estaríamos expuestos a todo, llevándonos a dar un mal testimonio.   Es aquí donde encontramos a cristianos maldiciendo, tomando decisiones alocadas, gritando sin control ante noticias nefastas, etc.    No estamos hablando de no sufrir o llorar, estamos hablando de que en medio de esas circunstancias mantengamos el control y demos un vivo testimonio de que Cristo vive en nosotros y que no importando lo duro de la situación sabemos que él está en control.   Es así como las personas creerán nuestra palabra, dando un testimonio de paz en medio de la tormenta.

     La construcción se da única y exclusivamente si nos disponemos a oír las palabras de Jesús y a obedecerlas.   Oír sin hacer es fracaso seguro.   Oír y hacer es victoria segura.    El trabajo de Dios es ponerte sobre la Roca, el trabajo de nosotros es construir echado un fundamento sólido sobre la Roca.   

 El orden de Dios

    El ser humano por naturaleza busca atajos para llegar más rápido a los sitios.   En las cosas de Dios no existen atajos, es como él dice o no sirve lo que hacemos.   En Lucas 6:47 se nos da el orden establecido por Dios para hacer una construcción que le dé gloria a él en todo momento.   Salirnos de ese orden implica fracaso.   El orden es sencillo, él dice: Todo aquel que viene a mí.   Nadie que no viene a Jesús no puede ni siquiera soñar en construir sobre la roca.   Su vida, no importa cuan ordenada y prospera se pueda ver, será una vida construida sobre la arena.    Por otro lado, la Biblia nos dice claramente en Juan 6:44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere...  Es por eso que decimos que el trabajo de Dios es ponerte sobre la roca.    Dios está atrayendo constantemente al hombre a Cristo, pero el hombre tiene que responder a ese llamado.  ¿Has respondido tú a ese llamado de Dios?   Si has respondido ya estás sobre la Roca.   El segundo paso para poder construir es: y oye mis palabras.   Para oír las palabras de Jesús hay que congregarse, hay que leer la Biblia, hay que pasar tiempo en oración delante de la presencia de Dios.    Hay muchos cristianos que dicen que leen la Biblia y no la entienden.   Para corregir esa situación les invito a que lean, en la sección de predicaciones, la predicación por Eduardo Negrón titulada “Parábola del Sembrador”  Lo cierto es que nadie que no escuche las palabras de Jesús podrá construir sobre la roca.   

     Note que la mayoría de los cristianos que sus vidas dan un mal testimonio un común denominador es falta de lectura de la Biblia y falta de oración.   Recordemos, no hay atajos para esta construcción.

     En tercer lugar, Jesús nos dice: y las hace.   No basta con venir a Cristo para poder vivir en victoria.   Tenemos que congregarnos, leer la Biblia y luego hacer lo que la Biblia nos dice que hagamos.   Cuando cumplimos con esas tres condiciones vamos en buen camino para construir un fundamento que resistirá a toda mala noticia, a todo azote de tempestad, a toda injusticia, etc.    Después de todo no podemos olvidar que Jesús dijo en Juan 16:33 que en el mundo tendríamos aflicciones.  

     Les invito nuevamente a buscar en la sección de predicaciones y lean la predicación “La paz que permanece”.    Dios nos ha dado paz que permanece en medio de cualquier situación.    Es para nosotros y debemos tomar posesión de ella.     Recordemos que Jesús nos advirtió diciendo: cuando vino una inundación.    No es si viene, o no vendrá porque yo confieso que no vendrá, es cuando vino, porque debemos entender que vendrán.    Lo importante es estar preparados para que cuando venga no nos tome desapercibidos.  El tiempo de construir el fundamento es cuando todo está en calma.   Cuando la inundación viene no es el mejor momento para prepararse ni para construir. Esperamos que aprovechemos este momento par construir de la manera que Dios quiere.

 Materiales de construcción

     Invitar a construir sin dar los materiales o por lo menos indicarnos como conseguirlos sería un trabajo a medias.   Es por eso que ahora nos disponemos a hablar un poco con relación a los materiales a usar y como usarlos.  

     Lo primero que debemos preguntarnos en cuanto a una construcción es ¿dónde vamos a construir?   Hechos 4:12 nos da la respuesta.  En ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.   Este verso nos está hablando del nombre de Jesús.   Solo en Jesús hay salvación, solo él es la Roca eterna, solo en él es que podemos ser más que vencedores.   Solo a través de el es que podemos llegar al Padre. Solo por medio de Su nombre es que podemos echar fuera demonios. Solo Jesús.

    Jesús vino predicando el evangelio del reino.    Pablo, escribiéndole a los Gálatas 1:8 dice: Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.     ¡Cuidado! La Roca inicial podría ser sustituida por otra roca.    La salvación llega al hombre solo por medio de Jesucristo.   El mismo dijo en Juan 14:6 ...Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.   También dijo en Juan 10:9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.    Amados, no hay otra roca en la que podemos construir nuestras vidas y que estas estén firmes en el día malo, solo Cristo.  

    Así como la Roca, que es Cristo, puede ser sustituida por otra roca, existe la posibilidad de que estemos parados sobre la Roca genuina, pero construyamos con materiales inadecuados.   Construir con materiales inadecuados es señal de estar buscando atajos.   Lamentablemente la persona que construye de esa forma sufrirá la caída de su casa, la caída de su carácter, la caída de su testimonio. 

      Veamos una vez más 1 Corintios 3:11 para poder entender el versículo 12.    El once dice así: Porque nadie puede poner otro fundamento que el que esta puesto, el cual es Jesucristo.   Esto debe quedar claro en nuestras mentes, una casa firme requiere de un fundamento firme.   Ese fundamento inicial es Cristo.    Pero sobre ese fundamento podemos construir con diversos materiales.   El versículo doce de 1 Corintios 3 nos indica los diferentes materiales con los que podemos construir la casa de nuestras vidas, veamos: Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madero, heno, hojarasca.   En este versículo podemos ver los seis diferentes materiales que podemos usar para construir sobre la Roca que es Cristo.    Debemos recordar que esta construcción no es para ser salvos.   Para alcanzar salvación lo que tenemos que hacer es reconocer a Cristo como nuestro único y suficiente Salvador.    Cristo compró la salvación con su sangre, es por eso que la Biblia nos dice: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe (Ef.2:8-9).   No tenemos que hacer ningún trabajo o sacrificio para alcanzar salvación, solo creer que Cristo es el Señor.   Pero, construir sobre esa Roca sí requiere de nuestro esfuerzo y trabajo.    Parte de ese esfuerzo y trabajo es leer estas páginas.   Lamentablemente hay mucho que no leen.

     Pongamos un ejemplo.  La salvación es como el que recibe gratuitamente un pase para un parque de diversiones.   No hizo nada para obtenerlo, solo se lo otorgaron.   Pero si quiere disfrutar del pase y de todas las máquinas en el parque tiene que moverse.    Tiene que ir al parque y caminar.    Tiene que actuar para poder disfrutar.    Venir a Cristo le garantiza la salvación, pero si quiere vivir en victoria y ser usado por Dios tiene que darse a la tarea de construir.  

      Veamos los materiales a usar.   Yo en lo personal los he dividido en tres grupos.   El primer grupo consiste de oro, plata y piedras preciosas.    Estos tres materiales son difíciles de encontrar.    Su valor monetario es muy elevado.  Tanto encontrarlos como trabajarlos requieren de paciencia, perseverancia, voluntad y determinación.    Solo los que poseen esas cuatro cualidades podrán obtener lo mejor en esta construcción.   Recordemos, Dios nos ha puesto en Cristo, pero es nuestra responsabilidad el darnos a la tarea de construir sobre la Roca.    Nadie que no posea paciencia, perseverancia, voluntad y determinación podrá construir eficazmente.  Jesús continúa hablando en parábolas.   Solo los que buscan más encontraran más.

     El siguiente material es la madera.    Este material es fácil de conseguir.   Sabemos que hay algunos tipos de madera que son más escasos que otros haciendo que cuesten más.    La madera es más fácil de trabajar que el oro, la plata y las piedras preciosas.    Esto nos dice que las cuatros características arriba mencionadas puede que estén presente, pero a un grado menor.    Una buena pieza hecha en madera puede costar una fortuna.     Vemos obras talladas en la madera que deleitan los ojos y se venden por grandes cantidades de dinero.    El único detalle en este tipo de construcción es el que se nos da en 1 Cor.3:13c ...y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.   El fuego es el medidor de obras.    El oro y la plata son perfeccionados cuando reciben mayor cantidad de fuego, pero ¿qué le ocurre a la madera cuando es puesta al fuego?   Si es un fuego pequeño recibirá algún daño, y ese daño a lo mejor puede ser reparado, pero si el fuego es a gran escala será su destrucción total.     Hay muchos cristianos que han construido con madera.   La prueba de ello se deja ver en la prueba de fuego.   En situaciones pequeñas continúan firmes, auque murmurando, pero en situaciones más grandes, en fuegos más grandes, se desboronan, se queman ellos mismos.     En muchos casos la destrucción es tal que vemos que se van de la iglesia y le dan la espalda al Señor. No podemos tomarnos el chance de construir con madera, especialmente si tenemos el oro, la plata y las piedras preciosas a nuestro alcance. 

     Como último grupo de materiales que la Biblia nos muestra que podemos usar para construir nuestras vidas son heno y hojarasca.    Estos dos materiales se encuentran donde quiera.    Abundan por todas partes.    En otoño vamos a encontrar hojarasca, como decimos en Puerto Rico, “que ni botándola se acaba”.    Esto nos dice que construir nuestras vidas con estos materiales será sumamente fácil.    No requiere de trabajo forzado, no requiere de tener que pensar o meditar, no requiere de sudar.    El heno y la hojarasca son movidos con cualquier mínimo viento.    ¿Cómo cree que será la casa que se construya con esos materiales?   Vemos también que el heno y la hojarasca son materiales de un alto riesgo de fuego.   Observemos los incendios en los bosques.    Las hoja secas son las que inician el incendio, pero lo peor de todo es que esas mismas hojas, movidas fácilmente por los vientos, propagan el fuego quemando millas de bosque.   Cristianos que por no pasar trabajo construyen sus vidas cristianas con estos materiales son cristianos explosivos y propagadores de esas explosiones. 

     Dios nos está llamando a pasar tiempo en Su presencia, con Biblia en mano y nos invita a construir con oro, plata y piedras preciosas.    La construcción tardará más, pero le garantizará una victoria total. 

     Miremos una vez más las palabras de Jesús en Lc.6:48 ...y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa...   Recordemos que es “cuando vino”, no es si viene o que no vendrá porque yo confieso positivamente que no vendrá.   Entendamos que van a venir inundaciones a nuestras vidas y Dios quiere que tengamos un refugio seguro para resistir esas tormentas de la vida. 

 Mi testimonio personal

     En una ocasión, cuando yo fui a dar estas clases a un grupo en la iglesia que pastoreo, un hermano se puso en pie y me preguntó ¿pastor, qué lo califica a usted para dar estas clases de fundamento?   Ante esta pregunta algunos se sintieron incómodos, pues pensaron que este hermano estaba faltándome el respeto.   Sin embargo, en lo personal, pienso que este hermano solo quería saber si lo que yo iba a compartir era por experiencia o por teoría.   Recordemos que al principio, en la introducción, yo les dije que lo que íbamos a recibir con estas clases era conocimiento intelectual, teórico.   Era llenar nuestra cabeza con más información y que “la letra mata, pero el espíritu vivifica”.   

     Quiero darles tres versículos bíblicos y luego compartiré mi propia experiencia la cual, a mi entender, me capacita para hablar con autoridad sobre estos fundamentos.    Los tres versículos son:

 Ef.6:11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

Ef.6:13  Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

1 Ped.5:10  Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.

    Estos tres versos poseen algo en común, estar firmes.   La voluntad de Dios es que estemos firmes en medio de toda circunstancia.   No por nuestras propias fuerzas, sino por su gracia y amor.   

    En noviembre 3 del 2002 le descubrieron cáncer a mi único hijo varón de 23 años de edad.   Tengo otra hija menor, pero este era mi primogénito y mi único hijo varón.   Los que han recibido una noticia como esa saben cuan duro y doloroso es oír eso.   Como padres estamos dispuestos a que nos pasen el cáncer a nosotros para que nuestros hijos puedan seguir viviendo.    El cáncer es una enfermedad, donde las esperanzas de vida son bien limitadas.    Día a día usted está en espera de alguna noticia, por lo general, no muy buena.  

     Fue un año duro y cuesta arriba, pero gracias a la misericordia de Dios, yo y mi familia habíamos construido con oro, plata y piedras preciosas.     Un buen grupo de hermanos junto al pastor Jorge Claverie de la iglesia La Gran Comisión estuvieron apoyándonos con oraciones y soporte emocional y económico.   Todos los días le doy gracias a Dios por ellos.

     En medio de todo el proceso lloramos, reímos, meditamos, hablamos.    En el hospital donde se encontraba mi hijo dimos un testimonio de fe, paz y esperanza.    Los que llegaban por el hospital, con rostros tristes y angustiados, salían con ánimo y nuevas fuerzas al ver nuestra fortaleza, no por nosotros, sino por nuestro Señor Jesús.    Vimos como la palabra de Dios se hizo realidad en nuestras vidas.   Cómo las promesas de paz y gozo estuvieron presentes en todo el proceso.    Pudimos aprender por experiencia lo que Jesús dice en Juan 14:27 y lo que Pablo afirma en Filipenses 4:7.    

    Nuestro hijo partió con el Señor en diciembre 1 del 2003.    Por la gracia de Dios pude estar con él desde el principio hasta el fin.    Lo pude abrazar y lo pude despedir, no a un destino incierto, sino a uno bello y lleno de un futuro precioso.    Nuestra confianza es plena en el Señor y creemos sus promesas.    Nos unimos a las palabras del apóstol Pablo en 1 Ts.4 versículos 13 al 18 que dicen así:  Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.   Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.   Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.    Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.   Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.   POR TANTO, ALENTAOS LOS UNOS A LOS OTROS CON ESTAS PALBRAS.

     En nuestro próximo estudio deseo compartir con ustedes el último Email que envié a los hermanos que estuvieron junto a nosotros en todo este proceso.    Lo hago como señal de lo que hemos hablado en este tratado y lo que vamos ha hablar, confiando que de alguna manera esto los estimule a continuar leyendo para que, si no han edificado un fundamento sólido en sus vidas lo hagan, o por el contrario, sí tienen un fundamento sólido, capaz de sostenerlos firmes en el día malo, alienten a los otros hermanos con estas palabras. 

 

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